El Papa ha podido comprobar las características del que es el primer coche totalmente eléctrico de la marca
El papa León XIV se sienta al volante del primer Ferrari eléctrico. Foto: EFE
Este martes, el papa León XIV, que suele pasar este día sin compromisos oficiales, ha sorprendido al ponerse a los mandos del nuevo Ferrari Luce durante un encuentro en Castel Gandolfo. Este es el primer coche totalmente eléctrico de Ferrari.
Esta insólita imagen se ha producido en la residencia donde el pontífice acostumbra a retirarse cada semana. Durante la cita, el presidente de la firma italiana, John Elkann, obsequió al Papa con el volante del exclusivo vehículo.
Elkann, que asistió a la audiencia acompañado por el director ejecutivo de Ferrari, Benedetto Vigna, y un equipo de ingenieros, describió el encuentro como un momento de “extraordinario valor humano y simbólico”, según recoge Europa Press. A través de un comunicado, el directivo aseguró que este inmenso honor inspirará a la compañía a mirar hacia el futuro con pasión y responsabilidad, y afirmó que la visita quedará “grabada para siempre en la historia de Ferrari”.
No es la primera vez que Ferrari regala un volante a un Papa. En los Museos Vaticanos, dentro del Pabellón de las Carrozas se expone el volante de Fórmula 1 del monoplaza F2003-GA, utilizado por el piloto alemán Michael Schumacher. Este fue un regalo entregado por los directivos de la escudería en diciembre de 2005 a Benedicto XVI.