El Papa ha reclamado a los nuevos embajadores ante la Santa Sede una política internacional basada en el diálogo, el consenso y la defensa de los más vulnerables
El Papa León XIV recibe en audiencia a los nuevos embajadores ante la Santa Sede para la presentación de sus cartas credenciales. Foto: Vatican Media
“En una época en la que se busca la paz a través de las armas como condición para afirmar el propio dominio, existe una necesidad urgente de volver a una diplomacia que promueva el diálogo y busque el consenso”. Así lo ha reivindicado León XIV este jueves durante la recepción en el Vaticano de los nuevos embajadores acreditados ante la Santa Sede.
Y es que el Pontífice ha recibido hoy en audiencia a los representantes de Sierra Leona, Bangladés, Yemen, Ruanda, Namibia, Mauricio, Chad y Sri Lanka con motivo de la presentación de sus cartas credenciales. Así, aprovechando la cercanía de Pentecostés, ha reivindicado una política internacional capaz de transformar “la división en unidad”, igual que —recordó— hizo el Espíritu Santo con los discípulos.
“En un momento en que las tensiones geopolíticas continúan fragmentando aún más nuestro mundo, las organizaciones internacionales deben ser más representativas, eficaces y orientadas a la unidad de la familia humana”, ha señalado el Papa.
En este contexto, el Papa ha explicado que los diplomáticos tienen un papel como “puentes” entre pueblos y naciones, capaces de generar espacios de diálogo incluso en medio del conflicto. Sin embargo, ha subrayado que no basta con una diplomacia “cortés y clara” si no existe una verdadera conversión interior. “Las palabras deben volver a expresar realidades claras, sin distorsiones ni hostilidad”, ha afirmado.
Finalmente, León XIV les ha pedido dejar de lado “los intereses particulares” en favor del bien común. “El amor de Cristo por los últimos y olvidados nos impulsa a rechazar toda forma de egoísmo”, ha afirmado el Pontífice.