León XIV avisa a los líderes de movimientos: “La Iglesia no necesita jefes que se impongan”

El Papa reclama escucha, transparencia y comunión a las asociaciones laicales y advierte contra los liderazgos autorreferenciales

El Papa durante la reunión con los participantes en el encuentro de los Moderadores de las

León XIV ha reivindicado este jueves una forma de liderazgo eclesial basada en la escucha, la transparencia y el discernimiento comunitario frente a cualquier tentación de poder personal o autorreferencial. Así lo ha defendido durante su audiencia con los participantes en el encuentro de Moderadores de asociaciones de fieles, movimientos eclesiales y nuevas comunidades, promovido por el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.



“El liderazgo debe beneficiar a toda la comunidad y no a intereses personales”, subrayó León XIV, insistiendo, además, en que la autoridad en la Iglesia no puede entenderse como una cuestión de control o prestigio, sino como un servicio al discernimiento y a la comunión.

El Papa ha recordado además que, en el caso de las asociaciones laicales, el gobierno es confiado a los propios laicos mediante elección libre, y ha señalado, asimismo, que todo liderazgo auténtico nace como un carisma recibido del Espíritu Santo. Precisamente por ello, debe ejercerse siempre “en coordinación con los obispos” y sometido al discernimiento eclesial.

Asociación Pública de Fieles Familia Religiosa del Inmaculado Corazón y la Divina Misericordia

Asociación Pública de Fieles Familia Religiosa del Inmaculado Corazón y la Divina Misericordia (FRICyDIM). Foto: FRICyDIM Familia Religiosa

Escucha y corresponsabilidad

En este sentido, enumeró algunas de las características que, a su juicio, deberían marcar cualquier forma de gobierno dentro de la Iglesia: “La escucha mutua, la corresponsabilidad, la transparencia, la cercanía fraterna y el discernimiento comunitario”. “Un buen gobierno, en lugar de concentrarlo todo en sí mismo, promueve la subsidiariedad y la participación responsable de todos los miembros de la comunidad”, ha afirmado el Papa.

“Todo carisma auténtico ya incluye en sí mismo la fidelidad y la apertura a la Iglesia”, ha concluido el pontífice, reconociendo la aportación histórica de los movimientos y asociaciones eclesiales, de donde han surgido numerosos evangelizadores y personas “bien formadas” para la misión de la Iglesia. “¡Conserven y ayuden a crecer todos estos dones! La Iglesia los sostiene y los acompaña”.

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