El Instituto para las Obras de Religión (IOR) cerró 2025 con una cifra récord: 51 millones de beneficio, según sus estados financieros publicados hoy
León XIV, en Nápoles
El Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido como el Banco Vaticano, entrega al papa León XIV un dividendo de 24,3 millones de euros, un 76,1% más que en 2024, para financiar sus obras de caridad.
La realidad es que el IOR ha cerrado 2025 con una cifra récord en la última década: 51 millones de beneficios, un 55% más que el ejercicio anterior, según recogen sus estados financieros del pasado año, publicados hoy incluidos en la decimocuarta edición de su Informe Anual.
“Los resultados financieros confirman la solidez y el crecimiento constante del Instituto”, explican en un comunicado. Como muestran los datos, el crecimiento es debido al aumento de los depósitos de los clientes.
En síntesis, ingresos netos por intereses de 32,3 millones de euros, frente a los 29,4 millones de euros de 2024. Un margen de comisiones de 26,2 millones de euros, en línea con el año anterior (26,5 millones de euros) y un resultado operativo de 66,3 millones de euros, frente a los 51,5 millones del año anterior.
León XIV, durante unas ordenaciones sacerdotales en la basílica de San Pedro. Foto: EFE
Como pone de manifiesto el Informe, el ratio Tier 1 —principal indicador de la solidez y fiabilidad de un banco— se sitúa en el 71,9%, un 3,5% más que en 2024, debido a una reducción general de los riesgos y a un aumento del patrimonio neto.
La financiación total (depósitos, cuentas corrientes, gestión de carteras y valores en custodia) gestionada por el Banco asciende a 5.900 millones de euros, frente a los 5.700 millones de 2024 -un 3% más-. Así, el patrimonio neto se sitúa en 815,3 millones de euros, un aumento de 83,4 millones respecto al año anterior.
Los estados financieros recibieron un informe sin salvedades de la firma auditora Deloitte. Así, el 28 de abril de 2026, fueron aprobados por unanimidad por el Consejo de Superintendencia del Instituto y, de conformidad con el Estatuto, remitidos a la Comisión Cardenalicia.