Vaticano

Marco Rubio y León XIV, dos hombres tranquilos en medio de la tormenta

| 08/05/2026 - 11:12

  • El secretario de Estado de Estados Unidos visita al Papa en un ambiente relajado y en el que hubo hasta “intercambios de bromas”
  • Es un primer paso para el acercamiento entre la Administración Trump y el primer pontífice estadounidense de la Historia





Ayer, 7 de mayo, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y León XIV se reunieron en una audiencia privada durante 45 minutos. Como ha destacado Vatican News, la cita se dio en un ambiente relajado y hubo hasta “intercambios de bromas”.



Algo nada baladí, pues el contexto es complejo, con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cargando duramente contra su compatriota más universal. Mientras, este ha llegado a decir que, si le critica, al menos “lo haga con la verdad”.

Dos perfiles que confluyen

Frente a esta tormenta, eso sí, emergen dos perfiles que confluyen. Y es que Robert Prevost y Marco Rubio ostentan un carácter tranquilo, conciliador y generador de consensos.

El Papa, sucesor de alguien tan carismático y rompedor como Francisco, conserva el espíritu de su reforma, pero lo expresa con un tono sosegado que evoca a Benedicto XVI. El político, que sigue el ideario de Trump, es al menos su ‘rostro amable’.

También es significativo el modo de ser estadounidense de ambos. Prevost, uno más en su Chicago natal, se encarnó en el pueblo peruano, como misionero y luego como obispo. Rubio, siendo su familia originaria de Cuba, sabe lo que afrontan los migrantes en sus primeros tiempos al abrazar “el sueño americano”.

Más difícil con Trump o JD Vance

Todo ello, sin duda, ha marcado el talante de ambos. Y posibilita un encuentro que habría sido mucho más difícil con el indomable Trump o, incluso, con su vicepresidente, el converso católico JD Vance, quien tampoco ha dudado en criticar al Papa.

De ahí que haya que valorar el encuentro de ayer como un primer paso para el acercamiento entre la Administración Trump y el primer pontífice estadounidense de la Historia, que, pese a tal condición, a veces parece estar en el punto de mira.

León XIV y Marco Rubio. Foto: EFE

Y todo por algo tan evidente como lo remarcado constantemente por León XIV: representa a “un Dios que rechaza la guerra y al que nadie puede utilizar para justificar el enfrentamiento”.

También se reunión con el cardenal Parolin

En ese sentido, también fue significativo que Rubio se reuniera a continuación con el secretario de Estado vaticano, el cardenal Pietro Parolin, con el que, como confirmó la Santa Sede, mantuvo unas “cordiales conversaciones”.

En las mismas, “se renovó el compromiso común de cultivar buenas relaciones bilaterales entre la Santa Sede y los Estados Unidos de América”. Además, hubo “un intercambio de opiniones sobre la situación regional e internacional”.

Ahí se puso “especial atención a los países marcados por la guerra, las tensiones políticas y las difíciles situaciones humanitarias, así como sobre la necesidad de trabajar incansablemente en favor de la paz”.

Hablaron de Líbano, Irán… o Cuba

Concretamente, “se hizo referencia a los países de África y Oriente Medio, en particular el Líbano e Irán”. También se habló sobre “Cuba”, a la que Trump somete a un duro bloqueo y que amenaza con tomar militarmente.

Sobre este punto tan significativo (por los propios orígenes cubanos de Rubio”), solo se especificó que “se reiteró la necesidad de apoyar al pueblo cubano”. Lo que, como el político detalló antes de ver al Papa, podría pasar por permitir la entrada de ayuda humanitaria, pero solo a través de la Iglesia.

Fiel a su tono mesurado, Rubio solo escribió esto en su cuenta de X tras su paso por el Vaticano: “Reunión con el Papa para subrayar nuestro compromiso compartido en la promoción de la paz y la dignidad humana”. En plena tormenta, a veces las pocas palabras son puentes.

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