Vaticano

Fabio Baggio: “No es justo utilizar lo que genera miedo para ganar votos”

| 08/05/2026 - 04:22





Fabio Baggio es un italiano scalabriniano que conectó con Francisco por su infatigable compromiso con los migrantes. El Papa le entregó el birrete cardenalicio en 2024 y le nombró subsecretario del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral. Desde esa atalaya sigue apuntalando la dignidad humana.



PREGUNTA.- La migración siempre es objeto tanto de debate como de polémica. En medio de este panorama, muchos fieles se encuentran abrumados por cantidad de informaciones. ¿Dónde aferrarse?

RESPUESTA.- Las migraciones no son un hecho nuevo. Antes, solamente quienes se desplazaban y quienes les acogían llegaban a conocer de estos movimientos. Ahora, en el milenio de la globalización y de la información, tenemos a nuestro alcance miles de noticias relacionadas con el desplazamiento de personas.

La interpretación de estas suscita temores en quienes quizá tienen menos experiencia o conocimiento del fenómeno migratorio. Y creo que esto necesita de una reflexión que vaya más allá de un tuit o de un titular de periódico. Merece una reflexión seria y veo que es difícil hacerla con el ritmo de hoy.

Nuestras comunidades cristianas reciben muchísima de esta información. Francisco, en ‘Fratelli tutti’, indicaba que, a veces, estas noticias producen una narrativa negativa respecto a migrantes y refugiados. Y esto, en el corazón de muchas personas, empuja (digámoslo así) hacia una actitud de miedo y de temor.

El Papa proponía las migraciones como un desafío misionero para nuestras comunidades. Así, estos estímulos que nos producen la llegada de alguien diferente nos obligan a profundizar en nuestra fe para ser más conscientes de nuestra identidad y, al mismo tiempo, para practicar esa proximidad que se convierte en testimonio.

Francisco siempre proponía la parábola del Buen Samaritano. Él no dice: “¿Tú quién eres?, “¿de dónde vienes?” o “enséñame tu pasaporte”. Por otro lado, reconozco que los temores son reales, pero eso no significa necesariamente que estén totalmente fundados.

Se utiliza como arma

P.- ¿Por qué cree que la cuestión migratoria se utiliza como arma en el debate público?

R.- En este caso invito también a leer algunos párrafos de la ‘Fratelli tutti’, donde Francisco afronta y desarrolla este tema. Ahí, afirma claramente que no es posible ni justo utilizar cualquier cuestión que genera miedo para ganar votos.

Como dicasterio, recordamos a los católicos, a quienes nos dirigimos como destinatarios de un Magisterio, que estamos llamados a acoger dicho Magisterio pontificio, que, ante todo, es una guía.

Nosotros tratamos de interpretarlo, desarrollarlo y traducirlo en orientaciones pastorales. En este caso, nos indica cuál es nuestro deber como cristianos.

No importa a qué partido se pertenezca, no importa qué posición política o “color” uno decida asumir. En la libertad de los hijos de Dios, hay espacio para distintas opciones legítimas, pero esa libertad no nos exime del deber fundamental de actuar según el Evangelio, poniendo siempre en el centro la dignidad de la persona humana.

Fabio Baggio. Foto: Ángeles Conde

Lo importante es permanecer fieles a los principios del Evangelio y no escogerlo de manera selectiva. Y, si además se trata de quien ha asumido responsabilidades políticas, el Santo Padre recuerda siempre que, si son cristianos, deben ser fieles a lo que profesaron en el bautismo.

P.- ¿Cómo se puede equilibrar el derecho de los estados de salvaguardar sus fronteras con el derecho que tienen las personas a procurarse una vida digna?

R.- Ha habido momentos históricos en los que los países han sido más sensibles a los problemas de otros y han abierto sus puertas, especialmente en los períodos de posguerra, acogiendo incluso migraciones masivas y grandes movimientos de población.

Pienso que es posible la conciliación entre la soberanía nacional en la gestión de quienes entran en el propio territorio, que siempre ha sido reconocida, y el derecho de las personas a encontrar en algún lugar del mundo la posibilidad de desarrollarse dignamente.

Y puede lograrse a través de instrumentos concretos. Uno de ellos es el Global Compact for Safe, Orderly and Regular Migration, adoptado en 2018. La idea central de este pacto global era precisamente ampliar y fortalecer los canales para una migración regular, segura y ordenada, mediante acuerdos bilaterales y multilaterales entre los estados.

Como Iglesia, hemos estado muy presentes en este proceso. Creo que los instrumentos existen. La cuestión es tener la voluntad política, la cooperación internacional y la visión ética necesarias para aplicarlos de manera coherente y equilibrada.

La clave está en la voluntad de cooperación, en la visión a largo plazo y en la capacidad de integrar intereses legítimos dentro de un marco más amplio de responsabilidad compartida.

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