Una encuesta revela que dos tercios de la población respaldan los llamamientos a la paz del Papa, mientras censuran la retórica del presidente y sus amenazas de destrucción
Una reciente encuesta refleja un claro contraste en la opinión pública estadounidense: mientras las peticiones de paz del papa León XIV en medio del conflicto con Irán gozan de una amplia acogida, las críticas vertidas por el presidente Donald Trump hacia el pontífice han generado un rechazo mayoritario.
El estudio, elaborado conjuntamente por ‘The Washington Post’, ABC News e Ipsos, se ha realizado a partir de entrevistas a 2.560 adultos entre el 24 y el 28 de abril (con un margen de error de ±2 puntos).
Los encuestados valoraron las recientes declaraciones de Trump, del papa León XIV y del secretario de Guerra, Pete Hegseth. Los resultados muestran una clara inclinación hacia la postura del Vaticano:
El enfrentamiento público ha estado marcado por varias controversias que han mermado la imagen de la actual administración republicana:
El desgaste de Trump no se limita a su choque con el Vaticano. Su índice de aprobación, tanto entre los católicos como en la población general, ha caído en picado en los últimos meses, lastrado por la guerra con Irán y el encarecimiento de los carburantes y la cesta de la compra.
En este sentido, el sondeo desvela algunos satos clave sobre lo que opinan los ciudadanos de la gestión presidencial:
Pese a ser el primer pontífice estadounidense, muchos no católicos aún no se han formado una opinión sobre León XIV, aunque el saldo es netamente positivo. El 41 % de los estadounidenses tiene una opinión favorable de él, frente a un 16 % negativa (un 43 % no opina). Entre los católicos, su aprobación se dispara al 61 %.
Por su parte, el pontífice ha dejado claro que no tiene intención de entrar en un cuerpo a cuerpo con el presidente de su país natal: “Seguimos nuestro camino, continuamos proclamando el mensaje del Evangelio”, zanjó ante los periodistas. Esto no supuso ningún movimiento al programado encuentro del secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, con el Papa este 7 de mayo, una cita que, según han aclarado, ya estaba en la agenda y no guarda relación con la reciente polémica.