El atacante, visiblemente alterado, increpaba a la feligresía diciendo que era el 666 y destruyó todas las imágenes, incluida la figura de Nuestra Señora de los Dolores
La Ermita de Cali
“Soy el 666”, bajo esta consigna un hombre de unos 30 años, visiblemente alterado, irrumpió en la emblemática capilla Nuestra Señora de la Soledad, más conocida como La Ermita, destruyendo imágenes a su paso.
El icónico templo, que alberga imágenes con más de 300 años de tradición, se encuentra en el centro de Cali, capital del departamento de Valle del Cauca, al occidente del país.
El endemoniado – así lo describen testigos del hecho – se montó en el Altar mayor y echó al vacío la figura de Nuestra Señora de los Dolores, un bien de interés cultural de esta ciudad colombiana.
“El diablo está acá, en Cali. Lo tienen de frente. Arrepiéntase”, increpó el hombre montado desde el altar ante la mirada atónita de los feligreses en el templo.
Nuestra Señora de los Dolores, un bien de interés cultural de esta ciudad colombiana. Foto: Vida Nueva
La Policía apresó al hombre en el lugar. Se le imputaron cargos de daños a propiedad ajena y fue puesto a disposición de un juez para que defina su situación jurídica.
Se descartó el robo como móvil del ataque, puesto que el sujeto no sustrajo objetos de valor. Las investigaciones apuntan al fanatismo religioso o al efecto de sustancias psicotrópicas.
Luis Fernando Rodríguez, arzobispo de Cali, lamentó en un comunicado “la dolorosa profanación” con la destrucción y daños importantes a todas las imágenes religiosas del templo.
Calificó este acto de iconoclasta que “va en contra de la fe de los fieles católicos y vulnera la libre expresión de los creyentes” como también “una afrenta contra los bienes culturales de Cali”.
Anunció que la capilla estará cerrada hasta el sábado 9 de mayo a las 10:00 a.m., como signo penitencial por estas dolorosas acciones. Se realizará un acto de desagravio tras la profanación de los elementos sagrados.