Este 6 de mayo, en una jornada marcada por la tradición y el recuerdo histórico, 28 nuevos guardias suizos prestaron su juramento solemne de fidelidad, incorporándose oficialmente al cuerpo militar más antiguo y pequeño del mundo, encargado de la seguridad del Papa y del Vaticano.
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Juramento fiel
La ceremonia, celebrada a las 17:00 h. en el Aula Pablo VI, tuvo lugar en el aniversario del Saqueo de Roma de 1527, fecha en la que 147 guardias suizos sacrificaron sus vidas defendiendo al papa Clemente VII, un legado de valentía que los nuevos reclutas asumen desde hoy.
El papa León XIV presidió el acto y, tras la emotiva ceremonia, dirigió unas palabras a los presentes. El pontífice saludó cordialmente a las autoridades civiles y militares de la Confederación Helvética, así como a los familiares de los guardias, agradeciendo su presencia.
Dirigiéndose directamente a los nuevos miembros, León XIV expresó su estima y gratitud, destacando la importancia de su compromiso: “El gesto que habéis realizado atestigua un compromiso de fidelidad, animado por el entusiasmo juvenil y fundado en la fe en Dios y en el amor a la Iglesia”, afirmó el Papa.
Finalmente, el pontífice puso el “precioso servicio” de la Guardia Suiza bajo la protección de la Virgen María, deseando a todos una feliz jornada.
Antes, el Secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, celebró una misa en la Basílica Vaticana con esta ocasión. El purpurado recordó, en la homilía, que la vida se vuelve fructífera si uno permanece unido al Señor, entregándose así plenamente a Él. También invitó a leer la Palabra de Dios con frecuencia para conocer el corazón en profundidad.
