El Dicasterio para la Doctrina de la Fe no admite las bendiciones formales elaboradas a través de un Vademécum por los obispos alemanes para parejas gais o de divorciados vueltos a casar. Así se recoge en una carta como respuesta a los documentos enviados a Roma con los que los pastores germanos buscaban oficializar este rito y, por tanto, legitimar estas uniones.
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Aunque el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, Víctor Manuel Fernández, firmó esta carta en 18 de noviembre de 2024 y desde entonces está disponible en el portal digital del departamento vaticano. Sin embargo, hasta ahora no había trascendido públicamente su contenido.
Más allá de Francisco
Lo cierto es que la cuestión ha adquirido notoriedad puesto que León XIV fue preguntado al respecto durante el vuelo de regreso de África el pasado 23 abril. El Papa expuso que la Santa Sede “ha dejado claro que no estamos de acuerdo con la bendición formalizada de parejas en situaciones irregulares, más allá de lo que el papa Francisco ha permitido específicamente al decir que todas las personas reciban la bendición”. Hay quien dedujo de estas palabras que Robert Prevost había reinterpretado la Declaración ‘Fiduccia supplicans’, limitando la aplicación de este documento magisterial publicado en diciembre de 2023.
Sin embargo, la respuesta a los obispos alemanes, a la vista está que se envió cuando estaba a punto de cumplirse un año de ‘Fiduccia supplicans’ y, por tanto, se da por hecho que, la carta enviada por el prefecto Fernández contó con el visto bueno del papa Francisco.
Abrir la vida a Dios
Con esta premisa por delante, en su misiva el prefecto recuerda que las bendiciones no buscan una “legitimación moral a una unión que presume ser un matrimonio o a una praxis sexual extramatrimonial” ni respaldar estatus alguno. Es más, tal y como detalla la declaración, insiste en que “no se pretende legitimar nada sino solo abrir la propia vida a Dios”, de la misma manera que tampoco se busca “sancionar”. El objetivo de estas bendiciones, subraya el responsable del Dicasterio, pasa por “invocar al Espíritu Santo para que los valores del Evangelio puedan ser vividos con mayor fidelidad”.
Doctrina de la Fe tumba el Vademécum de los obispos alemanes, puesto que opta por “legitimar el status” de estas parejas. Así, el cardenal Fernández constata que en el documento alemán “se habla de una unión y de una ‘regulación oficial’” de parejas fuera del matrimonio, convirtiéndose en objeto de “aclamación”, un gesto, que tal y como expone el prefecto “normalmente está previsto en el ritual matrimonial”. En tal sentido, de hecho se opta por “legitimar el status de tales parejas, en un sentido contrario a cuanto afirma ‘Fiducia supplicans’”.
Confusión sacramental
El prefecto argentino deja meridianamente claro que ‘Fiducia supplicans’ “no admite ningún tipo de rito litúrgico o formas de bendición similares a los sacramentos que puedan crear confusión” para parejas extramatrimoniales.
Doctrina de la Fe rechaza que el vademécum alemán incluya un “formulario preestablecido” para impartir estas bendiciones, lo que borra esa “espontaneidad y libertad” de la que presume en un primer momento. De la misma manera, también se desmarca del apartado en el que se habla de “el lugar, la estética del conjunto, incluidos la música y el canto”, como elementos que “deben testimoniar el aprecio por las personas que piden la bendición”. Para el prefecto Fernández estos elementos delatan la intención de llevar a cabo “una especie de liturgia o paraliturgia por lo que respecta a la bendición a parejas del mismo sexo”. “Todo ello no participa de todo buen fin.