Marcello Semeraro preside la celebración de la beatificación de 124 nuevos mártires en Jaén
León XIV ha recibido esta mañana en audiencia al cardenal Marcello Semeraro, a quien ha autorizado la promulgación de nuevos decretos de la Congregación, entre ellos el reconocimiento del martirio de 49 religiosos y un sacerdote diocesano asesinados en Cataluña en 1936 por odio a la fe.
Durante el encuentro, el Pontífice ha dado luz verde al decreto relativo al martirio de los Siervos de Dios Estanislao Ortega García —de nombre secular Lorenzo— y 48 compañeros, miembros del Instituto de los Hermanos de la Instrucción Cristiana de San Gabriel, así como del sacerdote Manuel Berenguer Clusella.
Según recoge el decreto, todos ellos fueron asesinados “entre los meses de julio y noviembre de 1936, por odio a la fe”, en distintos puntos de Cataluña, en el contexto de la persecución religiosa que se produjo durante la Guerra Civil española.
Con este reconocimiento, la Iglesia da un paso decisivo en el proceso de beatificación de este grupo de mártires. Y es que la promulgación del decreto confirma que estas muertes fueron asumidas como testimonio de fe, un elemento clave en el reconocimiento del martirio dentro del proceso canónico, que ahora continúa su curso hacia una posible beatificación.
Por otro lado, este lunes el Papa ha reconocido también las virtudes heroicas de Pedro Manuel Salado Alba, fallecido en una playa de Ecuador en 2012. Este laico gaditano, nacido en 1968, falleció después de rescatar a siete niños que habían sido arrastrados por la corriente.
León XIV ha reconocido su “oferta de la vida”, una figura recientemente introducida por el papa Francisco en ‘Maiorem hac dilectionem’, por medio del cual se reconocen a aquellos que aceptan libremente la muerte por salvar a otros.
Tal como señala el Vaticano, Salado Alba era miembro de la asociación Hogar de Nazaret y había pasado años trabajando con menores vulnerables en Quinindé.