España

La Iglesia denuncia la siniestralidad laboral: “Nadie debería perder la vida por ganarse el pan”

| 23/04/2026 - 16:49

Iglesia por el Trabajo Decente alerta del impacto de la precariedad en la salud mental y la vida familiar y reclama medidas urgentes





La iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) ha denunciado, ante el próximo 1º de Mayo, Día Internacional del Trabajo y festividad de san José Obrero, la persistencia de condiciones laborales indignas que, según advierte, siguen dejando a miles de personas fuera del sistema o atrapadas en situaciones de exclusión, al tiempo que ha reclamado medidas urgentes para garantizar un empleo digno, seguro y estable.



“El mundo del trabajo continúa siendo un espacio de exclusión para miles de personas”, apunta ITD en el manifiesto, subrayando que continúa siendo un ámbito marcado por “el desempleo, la precariedad, los salarios insuficientes, la temporalidad abusiva y la siniestralidad laboral”. Una situación que, subraya, afecta no solo a las condiciones materiales, sino también al proyecto vital de quienes la sufren.

“En España, mueren de media dos personas trabajadoras al día en accidentes laborales”, recuerda el texto, subrando que detrás de cada muerte hay un rostro, una historia, una familia rota”.

En esta línea, el papa León XIV ha advertido recientemente que los espacios laborales deberían ser lugares de vida, pero “con frecuencia se transforman en lugares de muerte y desolación”. De ahí la afirmación central del manifiesto: “Nadie debería perder la vida por ganarse el pan”.

Más allá de los accidentes, ITD alerta del impacto global de la precariedad: “deteriora la salud mental, debilita la estabilidad familiar y limita las expectativas de futuro”. Y es que, factores como “la sobrecarga de trabajo, la falta de desconexión digital o los riesgos derivados del cambio climático” están, según señala, incrementando los riesgos psicosociales en el entorno laboral.

El trabajo y las personas migrantes

El comunicado pone también el acento en los colectivos más vulnerables. En particular, advierte de la situación de las personas migrantes, que “con frecuencia se ven obligadas a aceptar empleos más duros y peligrosos”, así como de las dificultades de acceso a la vivienda, un elemento clave en los procesos de exclusión.

Ante este escenario, la iniciativa plantea una batería de propuestas. Entre ellas, “reforzar los mecanismos de inspección laboral, impulsar una cultura preventiva real en las empresas y avanzar en la actualización de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales”, adaptándola a los nuevos desafíos del mundo del trabajo.

Un trabajador de la construcción en Toledo. Foto: EFE

Asimismo, ITD apela a la responsabilidad política y empresarial, y pide a las instituciones “alcanzar acuerdos que sitúen la vida en el centro” y reclama a las empresas “un compromiso firme con la seguridad y la salud de las personas trabajadoras”.

“Ante la exclusión, proponemos fraternidad”, concluye el comunicado, que apuesta por “relaciones laborales basadas en los derechos, el respeto y el cuidado mutuo”, así como por “una economía al servicio de la dignidad humana”.

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