Vaticano

León XIV, desde el psiquiátrico de Malabo: “Cristo rescató la discapacidad de la maldición”

| 22/04/2026 - 08:03

El Papa cerró su primera jornada en Guinea Ecuatorial en un centro para enfermos mentales en la capital





Fue el acto más emotivo de la primera jornada de León XIV en Guinea Ecuatorial. A media tarde en el extrarradio de Malabo, Pedro Celestino tomaba la palabra: “Gracias por amarnos tal como somos”. Lo decía con conocimiento de causa, como uno de los pacientes del hospital psiquiátrico de la capital, que visitó ayer León XIV.



Al Pontífice se le notaba conmovido. Por su testimonio, y el de Tarcisio, que  compartió con los presentes un poema. “Siento el dolor o la tristeza de las personas que están sufriendo, que muchas veces llevan un dolor muy grande”, confesó Robert Prevost. El Papa comentó que los enfermos llevan consigo “a veces con heridas que se ven y a veces con heridas que nadie ve, pero que la persona misma sabe que lleva en su corazón, lleva en su vida”. “Siento dolor por las familias que muchas veces no saben acompañar y ayudar al paciente”, apuntó a renglón seguido.

Admiración y consuelo

De la misma manera, dijo sentir “admiración y consuelo por todo lo que aquí se hace a diario para servir a la vida humana”. Desde ahí, manifestó su alegría y su esperanza de “saber que estamos cuidando a quienes viven en condiciones de fragilidad”.

León XIV, en el hospital psiquiátrico de Malabo. Foto: Vatican Media

En este punto, las palabras de León XIV se tornaron en reivindicativas, al recordar que fue el cristianismo quien puso los pilares para acoger al frágil y no ocultarlo, o discriminarlo. “Fue Cristo quien, en la historia de la humanidad, rescató la discapacidad de la maldición y la restituyó a su plena dignidad”, sentenció. Se trata de una afirmación nada gratuita, teniendo en cuenta que todavía hoy las personas con cualquier tipo de discapacidad o que sufren una enfermedad mental son consideradas un castigo divino o maligno para su entorno, con el consiguiente rechazo.

“Jesús vino a amarnos tal como somos, pero no para dejarnos así, sino para cuidarnos”, añadió en su reflexión, sobre la necesidad de promover un cuidado integral que incluya una dimensión espiritual.


*José Beltrán, enviado especial a Guinea Ecuatorial

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