Más de un millar de personas repletaron la catedral de Santiago de Chile para celebrar los 50 años de la creación de la Vicaría de la Solidaridad de ese Arzobispado. En esta ocasión se volvió a presentar la Cantata por los Derechos Humanos, esta vez a cargo de la Orquesta Sinfónica Estudiantil del Departamento de Música de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, el conjunto de música andina Tempo Sur, y la declamación de la académica y actriz Annie Murath, bajo la dirección del profesor Miguel Ángel Castro.
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La Cantata por los Derechos Humanos
Esta obra fue encargada por el entonces arzobispo de Santiago, el cardenal Raúl Silva Henríquez, para inaugurar el Simposio Internacional de Derechos Humanos, el 22 de noviembre de 1978 bajo el lema “Todo hombre tiene derecho a ser persona”, en el que participaron casi 50 delegados de varios países para discutir y compartir perspectivas sobre la importancia de los derechos humanos en el contexto mundial. En sus conclusiones subrayaron su relevancia y urgencia, expresando un espíritu de solidaridad y cooperación internacional en la lucha por la justicia y la dignidad humana.
Cuando esta Cantata se presenta por segunda vez, en la misma Catedral, la ahora rectora de la Universidad de Chile, Rosa Devés Alessandri, dijo: “Es emocionante que los jóvenes de hoy canten nuevamente a los jóvenes de ayer, muchos de los cuales están hoy aquí presentes, y especialmente a esos otros y otras que perdieron la vida defendiendo sus ideales. Estoy segura de que la interpretación de la Cantata y el homenaje a la Vicaría acompañará a nuestras y nuestros estudiantes a lo largo de sus vidas. Y es así como educamos”.
Agregó la rectora: “que esta Cantata sea no solo un homenaje, sino también un compromiso con la verdad, con la justicia y con la paz, que sembrado con humildad y valentía siga creciendo entre nosotros”.
Ser buenos samaritanos
Por su parte, el arzobispo de Santiago, cardenal Fernando Chomali, en su intervención, llamó a asumir un compromiso activo con el prójimo evocando la parábola del buen samaritano: “Hoy necesitamos urgentemente ser buenos samaritanos. No basta con no hacer el mal; estamos llamados a hacer el bien, incluso hasta el extremo, como aquel hombre que, siendo despreciado en su tiempo, fue capaz de acoger, cuidar y hacerse cargo del otro”, afirmó.
La Vicaría de la Solidaridad fue un organismo del Arzobispado de Santiago, en Chile, creada por Silva Henríquez el 1° de enero de 1976, en reemplazo del Comité Pro Paz, que Augusto Pinochet había ordenado cerrar. Este Comité había sido creado también por el mismo Cardenal, con representantes de varias iglesias cristianas y la comunidad judía para prestar asistencia a las familias, víctimas y detenidos sujetos a violaciones de los derechos humanos por parte de agentes de los departamentos de inteligencia de la dictadura de Augusto Pinochet.
Solidaridad recibida y entregada
Después de 2 años, Pinochet exigió la disolución del Comité Pro Paz por subversivo, a lo que el cardenal no accede y pide que sea notificado por escrito, finalmente, fue disuelto el 31 de diciembre de 1975, y Silva Henríquez crea al día siguiente la Vicaría de la Solidaridad.
Llegó a tener más de 300 trabajadores estables (juristas, abogados, médicos, psicólogos, sociólogos, religiosos, seglares y miembros de asociaciones sociales de todas las confesiones) que actuaban a través de departamentos laboral, campesino, educación solidaria, jurídico y de coordinación con organismos similares en otras diócesis y en las Zonas del mismo Arzobispado de Santiago.
La Vicaría pudo realizar esa amplia, compleja e intensa labor con el apoyo, generoso y solidario, de instituciones, comunidades, iglesias de Europa y Norteamérica con las que mantuvo cercana vinculación. Recibió muchos premios y reconocimientos internacionales, uno de los más importantes el que le entregó Naciones Unidas por su labor en la promoción de los derechos humanos en diciembre de 1978.
Una vez recuperada la democracia, la Vicaría dejó de funcionar el 31 de diciembre de 1992 y, actualmente, se mantiene la Fundación de Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad, encargada de resguardar la documentación e información del trabajo realizado por ella y por el Comité de Cooperación para la Paz en Chile, Comité ProPaz.