España

Carrasco Rouco defiende “la libertad de educación frente a todo monopolio ideológico”

| 12/02/2026 - 20:11

La Conferencia Episcopal Española celebra en Madrid los 60 años de la declaración Gravissium Educationis





El presidente de la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura y obispo de Lugo, Alfonso Carrasco Rouco, defendió esta tarde “la libertad de toda educación frente a todo monopolio ideológico”. Fue una de las reflexiones que el pastor lanzó desde el auditorio de CaixaForum Madrid en un acto para celebra los  sesenta años de Gravissium Educationis, la declaración sobre la educación cristiana del Concilio Vaticano II.



El obispo reivindicó la vigencia del documento conciliar que pasa por reivindicar la misión evangelizadora de la Iglesia a través de la educación, considerando a la persona como el centro de la enseñanza.

Defender el corazón del Evangelio

Durante su alocución defendió el pacto educativo global promovido por el papa Francisco, el papel protagónico de la escuela católica, así como el derecho de las familias a educar a sus hijos según sus convicciones en las aulas públicas. Desde ahí, animó a los educadores cristianos a “defender el corazón del propio mensaje del Evangelio”.

Carrasco Rouco aterrizó en el hoy de educación en España, para cuestionar algunas aristas de la LOMLOE (Ley Orgánica de Modificación de la LOE). Además de cuestionar “la ausencia de diálogo real” con los agentes educativos para sacarla adelante, también criticó el hecho de que no se apostara por integrar a la asignatura de Religión en el currículo. Frente ello, expuso la necesidad de “una inclusión verdadera de las personas con sus diferentes identidades y hacerla posible”.

En términos generales, denunció “la utilización política” que se realiza en diferentes latitudes con relación a la educación. “El Estado no puede privilegiar un proyecto sociopolítico”, sentenció, a la vez que cuestionó la “formación utilitarista del saber”.

Diálogo abierto

Después de la ponencia del obispo, tuvo lugar una mesa redonda en la que participaron Pilar Ponce, presidenta del Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid, y Pedro Huerta. secretario general de Escuelas Católicas. Actuó como moderador Carlos Esteban. secretario general del Consejo General de la Iglesia en la Educación. “Creemos que la Iglesia es diálogo, creemos que la educación es diálogo”, expuso Esteban.

Para Pedro Huerta, “hay un elemento de cambio cultural a una sociedad más fragmentada y por ello León XIV nos invita a una presencia más significativa de la Iglesia en la educación”. Con esta premisa puso en valor la declaración conciliar para poner el foco en la persona y apostar por la dimensión de comunión en la Iglesia a través de la comunidad educativa.

“Formamos conciencias libres, no vacías”, defendió sobre el papel de la Iglesia en el documento. Sobre el pacto educativo global, el religioso destacó cómo el Papa agustino ha ampliado y fortalecido esta iniciativa de Jorge Mario Bergoglio, “cuando algunos ya la daban por enterrada”. Con este punto de partida, invitó a los colegios católicos a promover alianzas, “salir de nuestro ecosistema propio” y “fortalecer nuestro compromiso social”. “En nuestra escuela, los más pequeños y vulnerables son los prioritarios, no nos podemos quedar en la falta de recursos y de medios”, enfatizó.

Mesa redonda del acto educativo celebrado en Madrid

Por su parte, Pilar Ponce compartió que “si me dicen que el documento se escribió ayer, me lo creería, por los principios que expone”. “Tenemos que sentirnos partícipes y responsables de la educación, tal y como recoge la declaración conciliar”, apostilló.

Mirar hacia adelante

Al presentar el acto, Antonio Roura, director del Secretariado de la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura, subrayó que este aniversario “no nos anima a mirar hacia atrás, sino hacia adelante”. “No es un texto que envejece ni custodiar una reliquia, sino abrir un horizonte”, añadió.

Antonio Roura

De la misma manera, verbalizó que Gravissium Educationis es “una tradición viva, no es un museo, sino savia”. “En el centro de la educación está la persona, no el expediente ni el algoritmo. Educar, desde esta perspectiva es levantar la mirada del otro”, reflexionó.

 

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