Las mujeres piden participar activamente de la Iglesia argentina

Reconocimiento, valoración y toma de decisiones, son algunos de los reclamos del Área Mujeres del Episcopado

Dos mujeres en un encuentro de teólogos en Chicago/EFE

“’Ensancha el espacio de tu tienda…’ porque muchas más mujeres quieren participar activamente en la vida de la Iglesia”. Así comienza el mensaje que el área de las mujeres del Secretariado Nacional para los Laicos que integra la Comisión Episcopal de Vida, Laicos y Familia de la Conferencia Episcopal Argentina.



Y agrega el texto de Isaías 54, 2-3: “¡Ensancha el espacio de tu carpa, despliega tus lonas sin mezquinar, alarga tus cuerdas, afirma tus estacas! Porque te expandirás a derecha y a izquierda…”. Se trata del mismo texto que fue base del documento para la etapa continental del Sínodo sobre sinodalidad, y hoy “resuena con esperanza en los oídos de las mujeres en la Iglesia de Argentina”.

Dentro de la Iglesia

Destacan que la consulta realizada a las diócesis da cuenta del anhelo de ellas de una mayor participación y que expresan en pedidos muy concretos. En primer lugar, afirman que es necesario el  reconocimiento de la común dignidad de mujeres y varones dentro de las comunidades, un reconocimiento que se funda en la Palabra de Dios. Se aspira a una participación concreta y activa, no solamente en el trabajo sino en la toma de decisiones, en la liturgia y en el liderazgo en las comunidades. Si bien el papa Francisco dio pasos en este sentido en distintos espacios del Vaticano, “no basta si en parroquias, capillas, barrios y centros comunitarios las mujeres son dejadas de lado a la hora de tomar las decisiones”.

Creen que también es importante que se valore el trabajo que ya realizan en las áreas de la vida comunitaria: catequesis, misión, la caridad, la liturgia, la gestión administrativa. Sin el trabajo de las mujeres “las comunidades no podrían seguir funcionando”, expresaron.

Voz propia

Aludieron al informe de la Etapa Continental del Sínodo de una de las diócesis que señalaba: “También es reiterada la preocupación por la disminución de la credibilidad y la confianza en la Iglesia debido a la crisis de los abusos cometidos por los miembros del clero o personas que ejercen cargos eclesiásticos (abusos espirituales, sexuales, económicos, de autoridad, de conciencia)”. Teniendo en cuenta esta descripción, los miembros del área alertan que muchas mujeres de diversas edades y condiciones son víctimas de estas situaciones.

Finalmente, afirman que “La Iglesia es esa tienda que necesita ensancharse, alargarse para que todos y todas podamos no sólo encontrar nuestro lugar en el Pueblo de Dios, sino crecer y florecer según la propia vocación”. Por eso, reclaman un lugar que contemple el hecho de tener una voz propia en la comunidad, que sea oída y tenida en cuenta al momento de discernir y tomar decisiones. Muchas mujeres anhelan encontrar ese espacio en la Iglesia de realización y plenitud que a menudo les ha sido negado. Piden que “el Espíritu nos inspire para que sepamos ser tienda de encuentro entre nosotros y con el Señor”.

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