Los cuatro consejos del arzobispo de Los Ángeles para una buena confesión

José H. Gómez recuerda que la Cuaresma es el tiempo propicio para recurrir al sacramento de la Reconciliación

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El presidente de los obispos de Estados Unidos y arzobispo de Los Ángeles, José H. Gómez, recordó que la Cuaresma es la “temporada del regreso”, por lo que pidió a los fieles tener la costumbre de confesarse, si es posible, una vez al mes, “incluso cada dos semanas”.



Aseguró que durante este tiempo los sacerdotes escuchan muchos relatos de personas que regresan a Dios, abriendo sus corazones para confesar sus pecados, fallas y pedir perdón. “La honestidad de la gente sobre sí mismos y sus debilidades es asombrosa. También lo es su confianza en que Dios los tratará con misericordia y les dará la bienvenida”.

Recordó que el Sacramento de la Reconciliación fue el primer regalo que Jesús hizo al mundo después de resucitar de entre los muertos. “En esa primera noche de Pascua, insufló su Espíritu Santo en sus apóstoles, sus primeros sacerdotes, y les concedió el tremendo poder de perdonar los pecados en su nombre”.

La confesión a través de las “cuatro C”

En ese contexto, José H. Gómez explicó que para una buena confesión los santos hablan de las “cuatro C”: una confesión clara, concisa, contrita y completa.

  1. Hablar honestamente. Contar los pecados sin entrar en detalles ni dar explicaciones. “Y lo más importante, ten verdadero dolor en tu corazón y la intención de no volver a cometer estos pecados”.
  2. Recordar que no se está hablando con un hombre, sino confesando los pecados a Dios. “El sacerdote ha sido ordenado para ocupar el lugar del mismo Jesús. Escucha atentamente lo que te dice después de confesar tus pecados; tendrá palabras de consejo, de aliento, y le asignará una simple penitencia”.
  3. Hacer un buen acto de contrición. Hablar personalmente, desde el corazón: “Señor Jesús, Hijo de Dios, ten piedad de mí, pecador”.
  4. Escuchar la oración del sacerdote, con el poder y la autoridad que Jesús les dio a los apóstoles: “Yo los absuelvo de sus pecados en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo“.
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