La Jornada Mundial para la Vida Consagrada, en su 30ª edición, nos llama a hacernos la gran pregunta: ¿Para quién eres? La respuesta es sencilla: para los demás. Las religiosas y religiosos somos mujeres y hombres de acción, pero también de oración, porque no podemos ser para los demás sin cuidar nuestra vida espiritual. En un mundo donde anida la fragilidad, las consagradas y consagrados no podemos ser más que para los pobres, los migrantes, los privados de libertad, los jóvenes, los enfermos y todos aquellos prójimos a los que nos encontramos en el camino.
- Descargar suplemento ‘somosCONFER’ completo (PDF)
- WHATSAPP: Sigue nuestro canal para recibir gratis la mejor información
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
En este número dedicado a esta Jornada, SomosCONFER entrevista al ex superior general de los escolapios, Pedro Aguado. Desde su nueva misión como pastor de las diócesis de Huesca y Jaca nos recuerda que “la Vida Consagrada es un enorme y plural conjunto de carismas. Servimos a quienes nos envía el carisma, pero debemos tener claro que el carisma no está en el congelador, que es siempre misionero. Siempre hay un paso nuevo que dar”.
Junto con los laicos
Y esos pasos no podemos darlos sino de la mano de los laicos que beben de nuestros carismas y junto al resto de congregaciones que, aún con distintas espiritualidades y obras, estamos llamados a trabajar unidos para hacer realidad el sueño de Jesús para nuestra Casa común: el Reino de Dios.