Rixio Portillo
Profesor e investigador de la Universidad de Monterrey

La apuesta de ser hombres


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No es propio el título de la nota de esta semana. Es de un texto del célebre escritor José Luis Martín Descalzo, quien compartió parte de su vida, sus letras y sus tintas en la versión impresa de la Revista Vida Nueva.



El artículo está recogido en la obra: ‘Razones para vivir’, el número 3, en la página 14, y ofrece claves en una de las ideas que se ha repetido insistentemente en este espacio: humanizar lo humano, humanizar a la humanidad.

Los dos comentarios anteriores de este espacio semanal han girado en torno a este tema. Es una coincidencia que permite afirmar que nos jugamos el futuro de la humanidad si no se humanizan las relaciones y no se “animaliza” (verbo que no existe) al hombre, y en cómo este se relaciona con su entorno social, ecológico y tecnológico.

Por eso, ante la tentación de los therians de autopercibirse animales, el reto es reconocerse humanos; y, ante los avances de la Inteligencia Artificial, apostar por ser hombres y no superhombres, pues el posthumanismo y el transhumanismo no harán más humana a la humanidad.

Mano

Más de lo que hacemos, lo que somos

El texto, del que tomo el título, revela qué es lo que humaniza a la humanidad, qué es lo que nos hace hombres y no animales, qué es lo que nos hace mortales de carne y hueso, que sufrimos, que nos enfermamos, que tenemos miedo, que nos equivocamos; sin embargo, la medida del hombre no es el error.

Me permito citar a Martín Descalzo, y que sea él quien siga resonando en este espacio, que también es suyo:

“Curiosamente llamamos ‘humanos’ solo a nuestros vicios y carencias. Incluso, a veces, ese ‘humano’ se convierte en sinónimo de ‘animal’. Parecería que lo propio del hombre es lo bajo, lo maduro, lo que le aleja de las cumbres. Pero… ¡si realmente lo humano es lo que nos diferencia del animal! ¡Si lo humano es la razón, la voluntad, la conciencia, el esfuerzo, la santidad! Esto es lo verdaderamente humano”.

¿Qué es ser hombre?

Sigue el autor: “Humana es la inteligencia que hace del hombre un permanente buscador de la verdad, un ser ansioso de claridad, un alma hambrienta de profundidad. Humana es la voluntad, el coraje, el afán de luchar, el saber sobreponerse a la desgracia, la capacidad de esperar contra toda esperanza”.

“Humana es la conciencia que nos impide engañarnos a nosotros mismos, la voz que desde dentro nos despierta para seguir escalando, la exigencia que nos impide dormirnos”.

“Humano es el afán de ser mejores, el saber que aún estamos a medio camino, al señalarnos como meta la perfección, aunque sepamos que nunca llegaremos a la meta total. Todo eso es lo humano”.

Me parece que Martín Descalzo, con su pluma profética, le escribe al mundo de hoy y a una apuesta en la que nos jugamos el todo. Sí: “Vivir, efectivamente, es apostar y mantener la apuesta”, de ser hombres.

¿Nos arriesgamos?


Por Rixio G Portillo R. Profesor e investigador de la Universidad de Monterrey