¿Ha sobrevivido a la pandemia el Camino de Santiago?


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Los números

La pandemia por el coronavirus afectó a muchas realidades y también al Camino de Santiago. En todo 2020, según los precisos datos de la Oficina del Peregrino, se contabilizaron un total de 54.144 peregrinos que llegaron al sepulcro del apóstol cumpliendo los preceptivos requisitos para recibir la Compostela. La mayoría de los peregrinos del año de la pandemia lo hicieron a pie, aunque no faltaron 4.493 que llegaron a la ciudad gallega en bicicleta, 23 a vela o 12 en silla de ruedas. El grupo mayoritario fue el de peregrinos entre 30 y 60 años, que suponen el 60,66%. Un 53,39% de los peregrinos llegaron por el Camino Francés, el más recorrido con diferencia.



En 2021, considerado el segundo año de la pandemia y esperado Año Jubilar, los peregrinos del año fueron 178.912. Una leve subida que contrasta con los anteriores jubileos modernos. De estos, con el azote de la enfermedad vírica encima, hicieron el camino el 36,37% por motivos exclusivamente religiosos, 20,43% con motivación no religiosa y el 43,2% tanto por motivos religiosos –entre otros–. Desafiando las prohibiciones los países de origen, más allá de España, son Portugal, Italia, Alemania, Estados Unidos, Francia, Polonia, Holanda, México, Reino Unido, la República Checa, Bélgica y otros países con menos mil peregrinos –Groenlandia ha aportado un peregrino como otros 26 países–. De España, los andaluces son los que más ganaron el jubileo en 2021. La mayoría de los peregrinos empezaron su amino desde Sarria.

Este jubileo se iba a cerrar con el año 2021, sin embargo, el papa Francisco prolongó un año más esta gracia. El mes de junio, el último disponible, da buena cuenta de cómo evoluciona positivamente el Camino de Santiago. 58.012 peregrinos –es decir, más en un mes que en todo el año 2020– han completado la peregrinación y acudido a la Oficina del Peregrino. Ha habido representación de todos los continentes y tras España, Estados Unidos ha sido el país con más caminantes. Entre los grupos que han ofrecido información, destacan los jubilados que han sido 4.122.

Las huellas

“La cultura jacobea nos recuerda la capacidad de hombres y mujeres anónimos para transformar la historia de forma imperceptible pero intensa”, señalaba el rey Felipe VI en su ofrenda al apóstol hace ahora un año. El crecimiento que ha experimentado el Camino desde el Xacobeo de 1993, cuando las autoridades autonómicas gallegas impulsaron definitivamente el fenómeno religioso, ha sido espectacular. En torno a las antiguas rutas para llegar al sepulcro del señor Santiago se han trazado redes de hospitalidad, cultura, devociones, discernimiento o superación.

Como recordaba el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, en la carta de este año jubilar, Benedicto XVI señaló en la ciudad gallega cómo las huellas de tantas personas abrieron durante siglos los caminos que, por Europa, “crearon una vía de cultura, de oración, de misericordia y conversión, que se ha plasmado en iglesias y hospitales, en albergues, puentes y monasterios. De esta manera, España y Europa fueron desarrollando una fisonomía espiritual marcada de modo indeleble por el Evangelio”. Ahora, tras una pandemia y en medio de otras crisis, toca abrir nuevos camino de Santiago para el mundo.