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¿Es Cristo el mesías universal?


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Uno de los elementos más destacados del ciclo de Navidad es la adoración de los magos, aunque nosotros los conocemos como los Reyes Magos. Es sabido que el hecho de que los magos del evangelio de Mateo se conviertan en tres y en reyes se debe a la tradición.



 

En el ‘Evangelio armenio de la infancia’ un texto del siglo VI se ofrece una versión de la adoración de los magos donde ya son reyes y se especifica que son tres ‒y además hermanos‒, conforme a los dones ofrecidos al Niño (Mt 2,11); asimismo, también se les da nombre (en otras tradiciones figuran otros distintos: por ejemplo, en los Excerpta latina barbari [de mediados del siglo VIII, aunque el original es griego de finales del V] se les llama Melichior, Gathaspa y Bithisarea; los más antiguos conocidos figuran en un mosaico de San Apolinar el Nuevo, en Rávena, de mediados del siglo VI: Balthassar, Melchior y Gaspar):

“Y, al mismo tiempo, un ángel se apresuró a ir al país de los persas, para prevenir a los reyes magos, y para ordenarles que fuesen a adorar al niño recién nacido. Y ellos, después de haber sido guiados por una estrella durante nueve meses, llegaron a su destino en el punto y hora en que la Virgen acababa de ser madre. Porque, en aquella época, el reino de los persas dominaba, por su poder y por sus victorias, sobre todos los reyes que existían en los países de Oriente. Y los reyes de los magos eran tres hermanos: el primero, Melkon, que imperaba sobre los persas; el segundo, Baltasar, que prevalecía sobre los indios, y el tercero, Gaspar, que poseía el país de los árabes. Habiéndose reunido por obediencia al mandato de Dios, se presentaron en Judea en el instante en que María había dado a luz. Y, habiendo apresurado su marcha, se encontraron allí en el tiempo preciso del nacimiento de Jesús” (Evangelio armenio de la infancia V,10).

Reconocer a Jesús

La tradición también se ha fijado en la fisonomía de estos reyes magos. Así, lo que ha quedado es que Melchor sea mayor (barba blanca), Gaspar, adulto, y Baltasar, joven, que correspondería, además, respectivamente, con un hombre blanco, otro oriental y el tercero negro (aunque, en otras latitudes ‒como Puerto Rico o Cuba‒, Melchor es el rey negro). Todo esto quiere poner de relieve que la Epifanía ‒que es como se conoce al episodio de los magos‒ es una manifestación de Cristo verdaderamente universal: a todas las edades y a todas las gentes (razas).

Probablemente, san Mateo incluyó el episodio de los magos en su evangelio para expresar la idea de que los primeros que reconocieron a Jesús como Mesías no fueron judíos, sino paganos. En nuestra tradición, estos magos han acabado representando a toda la humanidad, que reconoce a Cristo como Mesías. Luego está la ilusión de los niños en una noche mágica y los regalos ‒que deberían ser expresión de la donación personal‒, pero es otra historia.

Adoracion Reyes Magos