Rixio Portillo
Profesor e investigador de la Universidad de Monterrey

De nuevo, un papa en Latinoamérica


Siete años después de la última visita de Francisco a Panamá, en 2019, un papa regresa a América Latina. Para León XIV, este primer viaje representa un reencuentro con sus profundas raíces latinoamericanas y con la tierra a la que lo unen tantos años de vida y misión.



Su vínculo con el continente comenzó en Perú, donde vivió como fraile agustino desde 1985 hasta 1999, con una interrupción para sus estudios en Roma. Años más tarde, regresó al país para asumir como obispo de Chiclayo, servicio que ejerció desde 2014 hasta 2023.

La huella de su misión en Perú quedó expresada en el primer saludo del nuevo papa desde el balcón de las bendiciones. Incluso después de incorporarse a la Curia Romana, conservó el título de obispo emérito de Chiclayo. Al ser creado cardenal, recibió la diaconía de Santa Mónica y, posteriormente, fue asignado a la sede suburbicaria de Albano, de la que no llegó a tomar posesión.

De igual modo, durante su servicio como prefecto del Dicasterio para los Obispos, presidió la Pontificia Comisión para América Latina, un organismo dedicado a acompañar y promover la vida y la acción pastoral de la Iglesia en el continente. Su trayectoria muestra que Prevost siempre ha mantenido un estrecho vínculo con esta tierra.

Latinoamérica en el corazón del papa

En 2023, el designado prefecto, Robert Prevost viajó a Puerto Rico para presidir la 39.ª Asamblea General Ordinaria del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM). Tres años después, regresa al continente, esta vez como papa.

En el libro León XIV, ciudadano del mundo misionero del siglo XXI, se explica su relación con América Latina, cuyos vínculos ayudan a comprender la importancia de este viaje, pese a la reciente situación de salud que ha superado.

«Amo mucho al Perú, al pueblo peruano, por lo que eso es parte de lo que soy. La mitad de mi vida ministerial la pasé en Perú, por lo que la perspectiva latinoamericana es muy valiosa para mí», señaló.

Papa Leon 2

Agregaba, además: «Eso también se refleja en el aprecio que tengo por la vida de la Iglesia de América Latina, que fue significativa tanto en mi conexión con el papa Francisco como en mi comprensión de parte de la visión que él tenía para la Iglesia y cómo podemos seguir adelante en términos de una verdadera visión profética para la Iglesia de hoy y de mañana».

León XIV regresa al continente y a su querido Perú. También visitará Uruguay y Argentina, una deuda que hereda desde el pontificado de Francisco, para demostrar que la fe es más importante que cualquier esteril diatriba ideológica.

Por eso, América Latina recibe con alegría al papa norteamericano que, con su sonrisa discreta, ofrece un testimonio desarmado y desarmante de caridad.


Por Rixio G Portillo
Profesor e investigador de la Universidad de Monterrey.

Foto: Vatican Media