Ni la más mínima pista sobre el futuro de la talla de la Virgen de los Ángeles ni sobre el estatus del santuario de Torreciudad, su gestión económica y pastoral. El comisario pontificio de la guerra abierta entre la Diócesis de Barbastro Monzón y el Opus Dei viajó hoy hasta el enclave aragonés para presidir la misa de las familias, pero orilló cualquier referencia al conflicto.
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El toledano Alejandro Arellano, decano del Tribunal de la Rota Romana, celebró esta mañana a mediodía la eucaristía en la explanada del macrotemplo justo el día en el que se cerraban los actos por los cincuenta años de su construcción, el medio siglo que se cumple del traslado de la imagen mariana que ahora está en disputa.
Recuerdo afectuoso
“Queridos hermanos y hermanas, con profunda alegría y sincera gratitud a Dios, os doy la más cordial bienvenida a esta eucaristía que nos disponemos a celebrar como una gran familia”. Así comenzó su homilía. Justo después hizo una referencia al que es considerado por muchos en el enclave como algo más que un personaje incómodo. “Aunque hoy no pueda acompañarnos personalmente, quiero hacer llegar un recuerdo afectuoso al obispo de esta diócesis, don Ángel Pérez Pueyo”.
Los peregrinos respondieron con un aplauso a esta referencia al obispo de Barbastro-Monzón. Una reacción que llega después de dos semanas en las que Pérez Pueyo ha reavivado el debate sobre el enfrentamiento entre su diócesis y la realidad eclesial fundada por san Josemaría Escrivá de Balaguer. La semana pasada comenzó con la amenaza de dimisión del pastor si la resolución vaticana que se espera no determina que la Virgen debe regresar a su ermita original. Ayer mismo, reiteraba su petición exigiendo al Opus Dei, a través de un comunicado, que presente la documentación original de la cesión y el traslado de la escultura.
Procesión inédita
A esto hay que unir que, justo el pasado sábado, Pérez Pueyo sí se desplazó a Torreciudad para presidir la romería de las Vírgenes de Ribagorza y Sobrarbe. Ese día logró materializar por unas horas su reivindicación: por primera vez en medio siglo, la talla de Nuestra Señora de los Ángeles regresaba en procesión por unas horas a su ermita. Aquel día, en su homilía elogió al Opus Dei a la vez que recordaba que no se pueden “arrancar” las “raíces” de un pueblo.
En este contexto, el Opus Dei defendía en estos días a través de un comunicado la legalidad del traslado de la talla mariana y negaba que se trate de “una sustracción, una usurpación o una retención ilegal”.
Ante la imagen
Con estos precedentes, Arellano tomaba la palabra ayer en Torreciudad junto a la talla de la disputada Virgen, que se encontraba en un lateral del altar. “En Torreciudad, incontables peregrinos habéis venido a depositar en las manos de Santa María el misterio de vuestras vidas”, recordó el arzobispo y juez en la mitad de su alocución. Y al final de la homilía, añadió: “Queridos hermanos y hermanas, miramos a Nuestra Señora de los Ángeles de Torreciudad, que nos conceda la gracia de comprender que la santidad no es una herencia reservada al pasado, sino una llamada viva que Dios dirige hoy a cada uno de nosotros, aquí y ahora”.
El eje de su homilía fue la pastoral familiar. El arzobispo y juez alentó a los peregrinos a ser familias en medio del mundo: “Esta vocación a la santidad no se vive al margen de la historia, sino en medio de un mundo que cambia y que pone a prueba la solidez de nuestros vínculos”, dijo, consciente de que “hoy la familia atraviesa un verdadero cambio de época”.
Los anfitriones de Arellano tampoco hicieron guiño alguno a la tensión latente. Ni Ignacio Barrera, vicario regional del Opus Dei en España, ni Ángel Las Heras, que comparte la función de rector de Torreciudad junto con el sacerdote diocesano José Mairal. Las Heras sí habló ante el micrófono para leer a los peregrinos una bendición apostólica de León XIV “que nos ha facilitado don Alejandro”. “Como sabemos que va a estar con el Papa y está con frecuencia con el Papa, dígale al Santo Padre que le queremos un montón, que rezamos por él y que le esperamos en Torreciudad para que conozca el santuario”, expresó al final de la misa.
