Los obispos europeos ante la crisis de Ceuta: “No a la manipulación política”

El presidente de la Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea denuncia que “no ha habido justicia para los migrantes”

Migrantes lavan su ropa en una playa de Ceuta. Foto: Efe
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El presidente de la Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea, Mariano Crociata, considera que “la vida de las personas debe ser protegida”. Así lo ha manifestado el también obispo de la diócesis italiana de Latina en una entrevista a la Agencia Sir centrada en la crisis migratoria y geopolítica que se vive en Ceuta y ante la reunión de ministros del Interior de la UE que se celebra hoy.



“Es triste verse obligado a pronunciarse ante cada tragedia que, con cierta regularidad, se desarrolla en el Mediterráneo, y sentir a la vez impotencia y derrota ante la innumerable cantidad de personas que también han perdido la vida en estas circunstancias”, apunta Crociata, que respalda las palabras de León XIV en el ángelus de este domingo, cuando pidió encontrar “soluciones de paz, estabilidad y justicia”.  “Para estas personas, como para tantas otras, no ha habido ni hay justicia”, lamenta sobre los migrantes que han cruzado la frontera con Marruecos.

A largo plazo

Sobre las medidas que ha de adoptar a partir de ahora la Unión Europea, el obispo apunta que “además de las medidas urgentes que podemos prever, resulta cada vez más necesaria una perspectiva a largo plazo que tenga en cuenta todos los aspectos de una tragedia que está adquiriendo proporciones épicas”. Eso sí, para el presidente de los obispos europeos, “el primer aspecto es el humanitario”. En la entrevista también invita a ir más allá de “la fácil manipulación de la política” que plantea “respuestas simples a situaciones complejas”.

Voluntarias de Cruz Roja reparten alimentos a los migrantes de Ceuta. Foto: Efe

Voluntarias de Cruz Roja reparten alimentos a los migrantes de Ceuta. Foto: EFE

Para el pastor, hoy por hoy “ante las desigualdades de un mundo convulso, no existen medidas adecuadas capaces de detener esta huida masiva por desesperación, para la cual ni muros ni deportaciones son suficientes”.

Esta máxima la aplica también a los católicos, que deben desmarcarse de este tipo de discursos para arrimar el hombro. Mariano Crociata hace un llamamiento a la Iglesia para que “se involucren activamente en una labor de acogida que busca traducir en acciones concretas ese llamado a la caridad que está en el corazón de nuestra fe”. Para rematar, echa mano del encargo que Jesús hace a sus discípulos en el pasaje de la multiplicación de los panes y los peces del pasado domingo: “Dadles vosotros de comer”.

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