Luis Fernando Rodríguez, arzobispo de Cali, ha encabezado un conjunto de actividades, desde el 10 de septiembre, para acompañar a las víctimas del terremoto a un mes de esta tragedia.
- Síguenos en Google y añádenos como fuente preferida
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
Es que esta ciudad, capital del departamento del Valle de Cauca, fue una de las más afectadas, con un saldo de 154 personas fallecidas.
Es así como con eucaristías, el rezo del Santo Rosario, el repique de campanas y un acto especial en memoria de los fallecidos, comunidades de distintos sectores de la ciudad quieren decirles a estas familias que “no están solos”.
Para la Iglesia la reconstrucción significa acompañar a quienes continúan afrontando las consecuencias de la tragedia y fortalecer los vínculos de las comunidades.
Escucha, un regalo de Dios
La memoria de las víctimas, la oración y la esperanza. Bajo estos tres elementos las comunidades celebraron eucaristías, procesiones, encendido de velas y rezo del rosario.
Mark Joseph Seitz, obispo de El Paso, Texas en Estados Unidos, visitó Cali para acompañar a comunidades afectadas por el terremoto.
Aseguró que escuchar a la gente “es como un regalo de Dios” sobre todo cuando “uno escucha acerca de lo ha pasado en otro parte del mundo, el corazón se conmueve”.
“Quise estar presente con ellos, quise hacer algo por ellos, quise expresar nuestro dolor por lo que está pasando en sus vidas”, apuntó.
Mientras que el arzobispo de Cali explicó que acompañaron a familias damnificadas al mismo tiempo que agradeció a los voluntarios que siguen prestando su servicio a las comunidades “sirviendo y amando, en nombre del Señor”.
Reconstruir vidas
En la parroquia María Inmaculada se realizaron los actos centrales. Allí leyeron los nombres de las víctimas y depositaron una rosa blanca en el altar por cada una de ellas. También se elevaron globos blancos como expresión de memoria y esperanza.
“Es hacer memoria, recordar a nuestros seres queridos; recordar el momento pero también avivar la esperanza”, afirmó Albert Madroñero, párroco de esta zona.
Por su parte, integrantes de la Pastoral Social y del Observatorio de Realidades Sociales de la Arquidiócesis de Cali, rezaron en la Ermita – emblemático templo de la ciudad – un rosario por los fallecidos y sus familias.
Rodríguez considera que la reconstrucción “no significa solamente levantar edificios, sino también reconstruir vidas, vínculos y comunidad”.
Es un antes y un después para Cali por lo que el papel de la Iglesia debe ser recordar, acompañar y contribuir a las comunidades afectadas.
