Luis Argüello: “Los conceptos de diversidad y de inclusión son típicos de la cultura dominante”

“Hay un repliegue de misioneros porque vivimos en mediocridad”, sostiene el presidente de la Conferencia Episcopal Española en la 78 Semana de Misionología de Burgos

Luis Argüello, en la Semana de Misionología de Burgos. Foto: Efe.
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El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, alertó hoy del riesgo de “convertir la sinodalidad en una lucha por el poder en la Iglesia”. Así lo expresó ayer durante la lección inaugural que impartió en la 78 Semana de Misionología que se celebra este lunes y este martes en Burgos. Organizada por Obras Misionales Pontificias, la Facultad de Teología del Norte de España, la Archidiócesis de Burgos y la Conferencia Episcopal Española.



“Estamos comenzando la acogida del Concilio Vaticano II, aunque hayan pasado 60 años”, admitió el arzobispo de Valladolid. En la misma línea, planteó que “la apuesta de sinodalidad del papa Francisco tiene mucho que ver con esta acogida plena del Concilio Vaticano II”.

Tierra de misión

En su alocución, reivindicó la misión ‘ad gentes’, sabedor de que la actual secularización de España puede hacer pensar que ya es suficiente con evangelizar “esta tierra de misión”. “La misión ad gentes es una forma de especial consagración necesaria hoy a través de sacerdotes, consagrados y laicos”, defendió.

Sobre la falta de misioneros, admitió que en estos años se ha dado “un repliegue” que va más allá de lo cuantitativo: “Vivimos con un tono de mediocridad, empezando por el que os habla y, desde ahí, hacemos nuestras cuentas”. Al hilo de esta cuestión, criticó que obediencia y sacrificio hayan dejado de ser palabras “de moda”.

En su ponencia, Argüello comenzó presentando la vida como don, desde una visión antropológica en la que hizo hincapié en la diferencia entre hombre y mujer desde la reciprocidad. “Basta con observar un cuerpo para decir que es masculino o femenino, que es de varón o de mujer”, comentó sobre el “yo sexuado que acontece en un nosotros”. El arzobispo alertó de que “los conceptos de diversidad y de inclusión son típicos de la cultura dominante”.

Alerta corporativista

“Somos un don herido y, de esa herida brota el pecado concreto”, advirtió.  A partir de ahí, hizo un llamamiento a que ese “nosotros” deje de ser “enfrentado” y “corporativista” para “ensanchar el don y ensanchar el nosotros”.

Luis Argüello, en la Semana de Misionología de Burgos. Foto: Efe.

Luis Argüello, en la Semana de Misionología de Burgos. Foto: EFE

Además de ser varón y mujer, somos ungidos por el bautismo, por el mismo Espíritu que ungió a Jesús”, comentó, frente a la tentación de caer “en el vagabundeo por la historia”.

Para el presidente de los obispos, “la misión de Jesús es salvar a los pecadores, comunicar la misma vida de Dios, reunir a toda la familia humana dispersa por el pecado, reconstruir la Casa común”.

Manos a la obra

Argüello apuntó que para ponerse manos a la obra en la misión evangelizadora es necesario “agudizar la mirada, el oído y el latir del corazón”, vocacionados para “llevar el amor del Señor”.

A partir de ahí, reivindicó el papel de los laicos en la llamada “caridad social y política” para que llega “un coloquio entre historia y vida eterna”. Así, puso en valor el matrimonio como “vocación de singularísima importancia” en medio de la actual crisis demográfica. “Aquí está pasando algo gordo, el materialismo capitalista puede con todo”, dejó caer.

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