La Fundación Pablo VI adquiere el histórico convento de Santo Domingo El Real de Madrid

El convento, de estilo neomudéjar y construido a finales del siglo XIX, se puso a la venta en 2025, un año después de la salida de las seis últimas religiosas

Fachada del convento de Santo Domingo el Real
Síguenos en:

La Fundación Pablo VI firmaba ayer, 1 de julio, el contrato de compra del emblemático convento de Santo Domingo El Real, ubicado en la calle Claudio Coello 112 de Madrid, y que hasta ahora pertenecía a las monjas dominicas de Santo Domingo El Real.



El convento, de estilo neomudéjar y construido a finales del siglo XIX, se puso a la venta en 2025, un año después de la salida de las seis últimas religiosas que residían en el monasterio para trasladarse a diversos conventos: la mayoría residen actualmente en el de Santo Domingo el Real de Segovia.

“La Fundación Pablo VI adquiere este edificio protegido y con gran significado, con el compromiso de mantener este bien patrimonial de la Iglesia”, subrayan, explicando que el uso del convento “cumplirá la función de desarrollar los fines fundacionales de la propia institución, que es la promoción del diálogo de la Iglesia con el mundo a través de la formación, la divulgación y la cultura”.

Más de 800 años en Madrid

Este inmueble está profundamente vinculado a la historia de la orden de Santo Domingo y de la ciudad Madrid, donde esta comunidad llegó hace más de 800 años. Su primera ubicación, desde el año 1218 a 1869, fue en el convento fundado por el propio Santo Domingo de Guzmán en el llamado barrio del Palacio, lo que fue después la Plaza de Santo Domingo.

Este inmueble, construido en unos terrenos cedidos a la orden por Fernando III El Santo, fue albergando durante siglos importantes bienes artísticos y religiosos, como la estatua de Pedro I y el mausoleo de su nieta Constanza, que fue priora del convento –expuestas hoy ambas en el Museo Arqueológico Nacional–; y la pila bautismal de Santo Domingo de Guzmán, venerada como reliquia y en la que son bautizados todos los herederos reales nacidos en España desde el reinado de Felipe III. El derrocamiento de Isabel II en la llamada “Gloriosa”, tuvo como consecuencia la expropiación de numerosos templos y bienes a la Iglesia, entre ellos este antiguo convento de Santo Domingo El Real, del que fueron expulsadas las religiosas e incautadas sus obras antes de su demolición, en el año 1869.

Durante 13 años, la comunidad estuvo asentada temporalmente en el convento de Santa Catalina, de la misma orden, que entonces estaba en la calle Mesón de Paredes. Fue en 1882 cuando las 19 religiosas llegaron al nuevo convento de la calle Claudio Coello, construido gracias a la generosidad de don Francisco Maroto y Martínez, médico, cirujano y beneficiario de la orden, que había cedido el terreno y costeado la obra.

Desde entonces, la vida de esta comunidad ha transcurrido entre los muros de este edificio, que, además de su convento, albergó durante años un colegio. Durante la Guerra Civil española volvieron a ser expulsadas para convertirlo, primero, en cuartel general de la CNT y posteriormente en una “checa”.

Convento de Santo Domingo el Real

La Fundación Pablo VI adquiere el convento de Santo Domingo el Real. Foto: Fundación Pablo VI

Vacío de personas y de arte

Con su salida en 2024, las principales obras han sido depositadas en diversas ubicaciones. En concreto, la pila bautismal de Santo Domingo, recuperada del edificio original y ubicada después en el de Claudio Coello, se encuentra en la Basílica de Nuestra Señora de Atocha. También la Madona de Madrid fue trasladada a dicha Basílica.

Actualmente, el convento de Santo Domingo El Real se encuentra vacío de obras e imágenes, con un visible deterioro general y solo permanecen abiertas una librería de venta de libros de segunda mano en la planta baja de una de las alas y la sede de la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén, ambas en régimen de arrendamiento.

Noticias relacionadas