El Papa en el ángelus: “La Santísima Trinidad nos hace amar todo y a todos”

León XIV ha advertido este domingo sobre las divisiones y la polarización, que “traen al mundo destrucción, tristeza y aridez”

El Papa en el ángelus: “La Santísima Trinidad nos hace amar todo y a todos”

La fiesta de la Santísima Trinidad es también una invitación a redescubrir la comunión. Así lo ha planteado este domingo León XIV durante el rezo del Ángelus, en el que ha subrayado que la vida de Dios no es una realidad abstracta, sino una “comunión dinámica, inagotable y fecunda” de la que los cristianos participan a través del Espíritu Santo.



“El Espíritu que une al Padre y al Hijo ha sido derramado en nuestros corazones”, ha afirmado el pontífice, destacando que de esa comunión nace la Iglesia como “espacio de encuentro, de amor y de vida en el que el cielo y la tierra ya se tocan”.

En su reflexión, León XIV se ha detenido en la figura de Nicodemo, protagonista del Evangelio de este domingo, que acudió a Jesús movido por sus preguntas y a quien Jesús reveló la magnitud del amor de Dios por la humanidad: “Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna”.

“En el misterio de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, estamos en casa”, aseguró León XIV. Una experiencia que, añadió, ofrece paz a un corazón humano “a menudo tan inquieto” y permite descubrir a los demás como hermanos.

La Santísima Trinidad: motor del amor

“La Trinidad nos hace amar todo y a todos”, ha insistido el Papa, por lo que cada criatura está llamada a la comunión, la relación y el encuentro. En este sentido, subrayó que “comprendemos por contraste que las divisiones, las polarizaciones y el desprecio de la diversidad traen al mundo destrucción, tristeza y aridez”.

“Quien no acoge este Espíritu envejece pronto, sumido en la queja; se encuentra solo y nunca tiene el ánimo festivo”, ha añadido León XIV. Por este motivo, ha invitado a vivir la alegría propia de esta solemnidad. “Hoy es fiesta. La fiesta de Dios es nuestra fiesta”, ha aseverado.

Oración por la salud delPapa

Mano que sostiene un rosario. Foto: Vida Nueva

Intercesión de María en un mundo en guerra

Finalmente, antes del rezo del ángelus, León XIV ha encomendado a todos a la Virgen María para que, del mismo modo que floreció en ella el “sí” a la voluntad de Dios, también los cristianos puedan responder con un “sí” al amor de la Trinidad.

Asimismo, tras la oración mariana el Papa ha recordado que este mes de mayo “toda la Iglesia ha elevado una invocación unánime por la paz, especialmente con la oración del Santo Rosario, como una cadena en la que los fieles han confiado a la Virgen María a los pueblos atormentados por la guerra”. “Que la sabiduría divina ilumine la conciencia de quienes ostentan autoridad y oriente sus decisiones hacia la búsqueda de una paz justa y duradera”, ha concluido.

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