El Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam) abona el camino a la primera encíclica del papa León XIV, Magnifica humanitas, tras publicar un estudio basado en la IA y el desarrollo humano integral.
- ¿Todavía no sigues a Vida Nueva en INSTAGRAM?
- WHATSAPP: Sigue nuestro canal para recibir gratis la mejor información
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
El documento “Inteligencia Artificial y desarrollo humano integral” fue elaborado por un equipo de especialistas de universidades latinoamericanas, integrantes del Grupo de trabajo Frontera tecnológica.
Consta de cinco capítulos, distribuidos en 85 páginas, en el que disertan a profundidad sobre los impactos que la IA en valores como dignidad humana, trabajo, solidaridad, fraternidad frente a cuestiones como el paradigma tecnocrático, la bioética, misión pastoral y las relaciones humanas.
También el equipo de expertos hace un planteamiento clave: ¿puede la IA promover o estancar el desarrollo humano? ¿Aumentará la brecha entre ricos y pobres en un continente americano históricamente desigual?
Este documento ve la luz a pocos días de la presentación de la primera encíclica del Papa, fijada para este 25 de mayo. Desde el Celam indicaron que esta nueva entrega complementa al primer estudio sobre IA, publicado en 2025 y presentado al Papa, en el que abordaban “la mirada pastoral”.
Configuración ética de la IA
Lizardo Estrada, secretario general del Celam, invitó a todos “los cristianos a ser protagonistas en la configuración ética de la IA”, porque “caminamos en territorio nuevo, confiados en la Providencia y animados por el Espíritu, para llevar el Evangelio también en la era digital”.
El prelado peruano recordó que la Iglesia defiende el desarrollo humano integral como enseñaba San Pablo VI en Populorum progressio. Por ende, esta categoría fue ampliada en el magisterio de Francisco y, actualmente, animada por León XIV.
En este sentido, invitó a todos a “ser osados y creativos en la evangelización de este nuevo areópago digital”. No solo hay que quedarse en el discurso, “pasemos a la acción”, precisó.
Para poder avanzar en esa “configuración ética sobre la IA” se debe escuchar a los más sencillos. Aquí el amor, la fraternidad y la paz predominan sobre cualquier algoritmo.
Espera que la regulación de la IA pueda “evitar que sea instrumento de nuevas exclusiones o que aumente las brechas digitales”.
