El Papa reivindica el papel de la universidad frente al “relativismo” y el conocimiento “utilitario”

León XIV ha felicitado a la Universidad Católica Boliviana en su 60 aniversario y pide una formación que una verdad, ética, fe y compromiso con los más vulnerables

El Papa Leon XIV cumple un año de pontificado

Que la universidad no se convierta en una fábrica de profesionales ni en un espacio dedicado únicamente a producir conocimiento útil. Ese es el mensaje que ha querido lanzar León XIV con motivo del 60 aniversario de la Universidad Católica Boliviana San Pablo, a la que ha enviado un mensaje en el que reivindica el papel de las instituciones católicas en un contexto cultural marcado por “la fragmentación del saber, el relativismo y la instrumentalización del conocimiento”.



“La universidad, en su identidad más profunda, no se reduce a ser un centro de capacitación técnica ni un mero espacio de producción de conocimiento utilitario”, señala León XIV en su mensaje, citando la constitución apostólica Ex Corde Ecclesiae. Frente a ello, defiende una institución que contribuya “a la tutela y desarrollo de la dignidad humana y de la herencia cultural”.

“La verdad no es un concepto abstracto”

De esta manera, el Papa reflexiona en el texto acerca del lema de la universidad boliviana: Veritas in Caritate (“La verdad en la caridad”), que es, para él, “una síntesis de la misión educativa cristiana”. Porque, para la tradición cristiana “la verdad no es solo un ideal intelectual ni un concepto abstracto”, sino que tiene “el rostro mismo de Jesucristo”.

En este sentido, “reconocer que la Verdad tiene un rostro personal y una dimensión relacional preserva al conocimiento de convertirse en instrumento de dominio, de exclusión o de mera utilidad”, afirma el Pontífice, que reclama una formación orientada “al servicio de la justicia y de la dignidad de todo ser humano, especialmente de los más vulnerables”.

Foto de archivo de un grupo de alumnos examinándose en las pruebas de acceso a la universidad

Foto de archivo de un grupo de alumnos examinándose en las pruebas de acceso a la universidad antes de la pandemia. Foto: EFE

Por ello, León XIV defiende una universidad capaz de integrar “saber y vida, inteligencia y ética, fe y razón, excelencia académica y responsabilidad social”. Por ello, insiste en que la investigación y la docencia no pueden convertirse en fines autorreferenciales, sino en herramientas al servicio de una sociedad “más humana, más justa y más abierta a la trascendencia”.

En esa línea, subraya que la verdadera educación debe promover “una formación integral de la persona”, cultivando tanto las capacidades intelectuales como las morales, así como “la libertad responsable y el compromiso con el bien común”.

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