Congreso Católico Alemán: la Iglesia planta cara a la polarización

La Iglesia alemana ha comenzado su macroencuentro en Würzburg

Opening of the 104th German Catholic Convention in Wuerzburg

Alemania no atraviesa solo una crisis política o social. También una crisis de esperanza. Ese fue el telón de fondo del arranque del 104.º Congreso Católico Alemán, inaugurado este miércoles en Würzburg con el hilo conductor de que, frente a la resignación, el odio y la división creciente, las Iglesias están llamadas a convertirse en espacios de encuentro, diálogo y defensa de la democracia.



El encuentro, considerado la mayor reunión de laicos católicos de Alemania y que espera reunir hasta el domingo a más de 60.000 personas entre inscritos y visitantes, se celebra este año bajo el lema ‘¡Ánimo, levántate!’. Allí, el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, ha advertido de que el país vive un momento especialmente delicado. “Debemos dejar de autoengañarnos y de llevar al país al abismo”, afirmó. “Muchos sienten que ya nada es posible, que el futuro solo puede ser sombrío. Un mundo sin esperanza ni confianza, ese no es nuestro mundo”.

Asimismo, Steinmeier, de confesión protestante, reclamó una mayor colaboración entre católicos y protestantes. “Si pudiera pedir un deseo en mi último discurso en el Congreso Católico como presidente federal, sería este: ¡Atrévanse a abrazar un mayor ecumenismo!”, afirmó.

En la misma línea, el nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Heiner Wilmer, reclamó “más optimismo y confianza” y pidió que las Iglesias ayuden a combatir “los eslóganes sin sentido de la extrema derecha y la extrema izquierda”. “Queremos tender puentes y ofrecer espacios para el encuentro”, aseguró.

Heiner Wilmer, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana

Heiner Wilmer, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana. Foto: Vida Nueva

“Debemos defender nuestra democracia”

Por su parte, tal como recoge Katholisch, la presidenta del Comité Central de Católicos Alemanes (ZdK), Irme Stetter-Karp, ha alertado de que “el odio, las mentiras y la división social” crecen también dentro de Alemania, mientras la guerra, la pobreza y la injusticia golpean otras regiones del mundo. Por ello, defendió que el Congreso Católico quiere “alentar, empoderar y transformar a las personas”.

“Debemos defender nuestra democracia”, subrayó, advirtiendo de que la libertad, la igualdad y la participación “se ven amenazadas como pocas veces antes”. Al mismo tiempo, pidió proteger la vida “desde el principio hasta el final” y rechazó “la xenofobia, el antisemitismo y toda forma de desprecio por la humanidad”.

Por otro lado, Stetter-Karp reclamó “una participación creíble y una auténtica sinodalidad” y lanzó un mensaje directo tanto a los obispos alemanes como a Roma: “¡Estamos aquí!”

Asimismo, el obispo anfitrión, Franz Jung, pidió “valentía para las reformas” dentro de la Iglesia. Entre ellas, citó expresamente “el papel de la mujer en los cargos eclesiásticos”, “una comprensión más profunda de la sinodalidad” y la necesidad de afrontar “el abuso de poder”.

“Tengan valor, levántense y atrévanse a oponerse a todos aquellos que ostentan el poder y se entregan a fantasías de omnipotencia, incluso disfrazándolas con la religión”, instó Jung durante la ceremonia inaugural. “El Reino de Dios no se fundamenta ni en la violencia, ni en la opresión, ni en la intimidación”, añadió. “Porque dondequiera que la gente ha afirmado gobernar en nombre de Dios, ha perpetrado masacres y continúa perpetrándolas hoy”.

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