Rixio Portillo
Profesor e investigador de la Universidad de Monterrey

El primer año de León XIV


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Los primeros 365 días del pontificado del papa León XIV permiten hacer un balance, luego del transcurrir de los meses, y una intensa agenda del Jubileo, es posible afirmar que ahora es cuando se conocerá a profundidad quién es y qué hará Robert Prevost.



La característica del Cónclave 2025 fue que, mientras la opinión pública imaginaba razones para largas votaciones, el secreto mejor guardado de los cardenales era la decisión sobre el Prefecto de Obispos, un curial pero no el que la prensa tenía en el radar.

De León XIV vale la pena destacar su sencillez y simplicidad en la personalidad, con gestos más discretos y cortos pero que están impregnados de autenticidad. Conocerle y saludarle es poder ver que es un obispo vestido de blanco y no un monarca con actitud de superioridad. Se le ve contento y siempre sorprendido, viviendo cada novedad de ser papa.

También muestra una preferencia espontánea por el español, que es la primera lengua que le surge, aunque su inglés nativo es altamente fluido y comprensible. Ha mejorado considerablemente su italiano, y el dominio del francés y el portugués evidencia su facilidad para los idiomas, propia de un papa políglota.

Papa Leon

El rugir de León por la paz

En el ámbito diplomático, la espera para el salto a la opinión pública fue con un acontecimiento hacia su mismo país, y aunque no fue su intención, León XIV mismo intenta manejar la narrativa tras decir que no temía a los Estados Unidos, para luego re orientar el mensaje del viaje a África.

Fácilmente es posible decir que León rugió por la paz, pero desde la sencillez discreta de la mansedumbre. Acusado de debilidad, su respuesta contundente a la paz fue desde la fuerza desarmada del evangelio, esa que dice San Pablo: “cuando soy débil es cuando soy fuerte” (2 Cor 2,10).

En el tema de los viajes, él mismo ha dicho que quería que se interpretara África como el primero, la visita al Líbano había sido heredada, sin embargo, el hilo conductor de la diplomacia leonina es la paz desarmada, desarmante.

Sucesor pero sin sombra, León se mueve con libertad

En el campo de la Curia Romana, los nombramientos fueron los esperados, su sucesor ante la fábrica de los obispos y los ajustes derivados del mismo. La reforma de la Predicate Evangelium se afina, aunque hay que decir que los italianos vuelven a ganar terreno en posiciones claves, y aún se esperan varias renuncias de cardenales que superarán la edad canónica. El tiempo dirá cómo será su Curia.

Varias cosas se han retomado, el uso de la muceta, o el lugar de residencia en el Palacio Apostólico, pero desde su estilo y personalidad. La novedad periodística es la escapada a Castel Gandolfo y las declaraciones a la prensa los martes, un nuevo género periodístico papal con sello Prevost.

Falta su primera encíclica, que ya está a la puerta. Dilexis Te, su primera Exhortación, ha revelado la sensibilidad social del papa en el tema de los pobres, unido a sus comentarios a favor de los descartados, como los migrantes, pasando por el cuidado de la casa común.

Su mención recurrente a Francisco, pero también en la citación de los antecesores, Juan Pablo II y Benedicto XVI, revelan que comprende el pontificado como una continuidad en el depósito de la fe. No obstante, León no es preso de la sombra de Bergoglio, se mueve con absoluta libertad, a su modo y estilo.

No es menos importante que convoque a los cardenales para trazar el camino sinodal desde la Evangelii Gaudium, y aunque cada quién lo ha interpretado desde sus trincheras, la unidad de la Iglesia se comprobó que no está en entredicho, tras un cónclave tan rápido.

León  XIV también es el papa de la cultura digital, en el que sus recuerdos de fraile, presbítero y obispo han saltado a las redes sociales con fotos en cumpleaños, festejos, navidades, reuniones, disfraces, y música. Su historia pasada la cuenta la gente a la que sirvió con una memoria que ahora tiene huella digital.

Pasada la luna de miel, es ahora cuando comienza a escribirse el pontificado del papa León XIV.


Por Rixio G Portillo. Profesor e investigador de la Universidad de Monterrey.

Foto: Vatican Media