Enrique Lluc
Doctor en Ciencias Económicas

El bien común y Mao Zedong


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El otro día me tocó moderar una mesa redonda. En ella se hablaba sobre la subsidiariedad pero se coló, como parece evidente cuando se habla de esta, el tema del bien común. Uno de los ponentes habló sobre como buscar el bien común no tiene por qué llevar, necesariamente, a que este se de y que, al contrario, puede hacer que los resultados sean los contrarios a los deseados.

Es evidente que esto puede suceder, que alguien persiga un objetivo no quiere decir que lo consiga, es más, puede tomar caminos equivocados y hasta llegar a lo contrario a lo buscado. Ahora bien, la posibilidad de errores no invalida que sea bueno perseguir el bien común, sino que nos impulsa a aprender cómo hacerlo.



Pero más allá de esto, el ponente puso un ejemplo que tenían varios errores que voy a indicar aquí. Se trata de afirmar que Mao Zedong (el Gran Timonel de la revolución china) en “el gran paso adelante” (él habló de la revolución cultural pero se equivocó) buscando el bien común impulsó a producir gran cantidad de acero lo que provocó una gran hambruna.

  • Lo primero es resaltar que la hambruna no se produjo únicamente por el desvío de fondos desde la agricultura a la fundición de acero, sino también por la colectivización y por el exterminio de millones de gorriones que produjo la proliferación de plagas (como la langosta) perjudiciales para los cultivos.
  • En segundo lugar, considerar que un dictador tiene una idea adecuada del bien común es algo arriesgado. El comunismo nunca ha perseguido el bien común, sino el bien del proletariado y el perjuicio de la burguesía.

Los sistemas comunistas intentaban revertir una situación en la que había unas clases dirigentes y otras explotadas para que estas últimas fuesen las que dirigiesen a las primeras que tenían que pasar a un lugar subordinado. Esta concepción confunde el bien común con el bien de unos pocos, por lo que pensar que alguna vez Mao Zedong estaba pensando en el bien común es, cuanto menos, inexacto.

Objetivos economicistas

Además, con el “gran salto adelante”y sus políticas, el régimen chino se ceñía a objetivos economicistas. Quería lograr la industrialización de su país y el principal indicador que se utilizaba en aquellos años para ver el avance económico era la producción de acero. Por ello, lo que buscaba tampoco lo definiríamos ahora como bien común, sino como bien agregado.

China celebra el 130 aniversario del nacimiento de Mao Zedong

China celebra el 130 aniversario del nacimiento de Mao Zedong. Foto: EFE/Andrés Martínez Casares

Solamente pretendía que la producción del país se incrementase. Esta tampoco es la consideración económica del bien común que tiene la Doctrina Social de la Iglesia que podríamos sintetizar como las condiciones de la vida social que persiguen que las personas puedan tener una vida plena y realizarse como tales.

Por todos estos motivos, afirmar que Mao Zedong perseguía el bien común cuando dirigía los destinos de ese gran país, es, a mi modo de ver, incorrecto. Nunca persiguió el bien común, sino otros objetivos diferentes que, evidentemente, acababan en unos resultados que nada tenían que ver con este.