El arzobispo de Valencia, Enrique Benavent, no va a promulgar un “decretazo” para modificar los estatutos de la Cofradía de la Purísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo de Sagunto, que el pasado domingo volvió a rechazar la presencia femenina en su agrupación. El posicionamiento de la entidad ha provocado que el Gobierno inicie el procedimiento para revocar la declaración de la Semana Santa de Sagunto como Fiesta de Interés Turístico Nacional.
- ¿Todavía no sigues a Vida Nueva en INSTAGRAM?
- WHATSAPP: Sigue nuestro canal para recibir gratis la mejor información
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
Con estas coordenadas, desde el Arzobispado de Valencia llaman a buscar “caminos de diálogo y comunión” para resolver la polémica y consideran que “la autoridad eclesiástica cree en la conveniencia pastoral de acompañar esta situación”, como vía de solución.
Sus propios estatutos
“La posible modificación de dichos estatutos debe surgir por decisión de los miembros de la asociación”, aseguran desde el equipo de Benavent, que recuerdan que las cofradías son asociaciones de fieles que se rigen por sus propios estatutos, aprobados conforme al derecho canónico”.
Con este punto de partida, el Arzobispado valenciano aclara que “no debería ejercerse la disciplina eclesiástica, al igual que ha ocurrido en otras diócesis, en las que se han producido procesos de maduración, sin situaciones de presión, siempre desde el diálogo”. “También el Arzobispado de Valencia cree conveniente acompañar pastoralmente, promoviendo el encuentro”, apostillan las fuentes oficiales.
En medio de esta encrucijada, desde la Archidiócesis confían en que estas fechas de celebración de la Semana Santa “puedan vivirse en la fe desde la unidad y en comunión”.