La Conferencia del Episcopado Mexicano señaló que “es grave la violencia manifestada” en contra de los templos pues son “lugares de esperanza y paz”; esto luego de que la puerta del Sagrario Metropolitano, La Compañía en San Luis Potosí, fue incendiada por el denominado ‘bloque negro’, en las manifestaciones por el Día Internacional de la Mujer, 8 de marzo, por ello los obispos recordaron: “los templos son lugares de oración, encuentro y consuelo para miles de personas, especialmente para quienes buscan consuelo espiritual después de haber sufrido alguna injusticia”.
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Lamentaron que ese día en varias ciudades, “algunas personas hayan aprovechado estas movilizaciones para agredir y provocar daños a instalaciones civiles y religiosas… la violencia nunca será camino hacia la paz”.
En ese sentido, externaron su “voluntad de acompañar a las mujeres en México que experimentan cotidianamente el dolor, la violencia y la injusticia… Las expresiones y movilizaciones que hemos visto nos recuerdan una realidad que no podemos ignorar: miles de mujeres en nuestro país siguen clamando para que se les haga justicia, se les ofrezca seguridad y se respete su dignidad. Como Iglesia, hacemos eco de su clamor y nos solidarizamos con quienes han sufrido tal violencia”.
“Indigna que se haya profanado con tanta violencia”
Asimismo, desearon que esas manifestaciones “contribuyan a hacer visible la urgencia de atender con mayor eficacia las demandas legítimas de tantas mujeres, tanto por parte de las autoridades encargadas de garantizar su seguridad, como de aquellas responsables de impartir justicia”.
“Que el dolor que padecen las mujeres no nos enfrente, sino que nos impulse a buscar caminos de justicia, de diálogo, encuentro y fraternidad. Encomendamos a nuestra nación a la intercesión de Santa María de Guadalupe, madre de todos los mexicanos, para que nos ayude a reconocernos como hermanos y a construir juntos una sociedad donde reine la justicia y la paz”, concluyeron.
Por su parte, el arzobispo de San Luis Potosí, Jorge Alberto Cavazos Arizpe, también se refirió a lo ocurrido: “’la violencia no sana la violencia’, una manifestación que nace del dolor legítimo no debería terminar en profanación, confrontación o destrucción… para nosotros como católicos es una ofensa este tipo de profanación hacia nuestros templos, pues México necesita justicia y paz, no más violencia… indigna que se haya profanado con tanta violencia y que se haya prendido fuego a la puerta de la capilla de Loreto en la parroquia del Sagrario, así como la vandalización de la santa Iglesia Catedral”.
Cavazos Arizpe expresó su respeto, solidaridad y gratitud a los grupos de mujeres que encabezaron la marcha, como las madres buscadoras de desaparecidos, mujeres discapacitadas, víctimas de feminicidio y violencia, “las vimos salir a la calle de manera pacífica con dignidad y valentía… lamentamos que en medio de esa exigencia justa, aparezcan actos que desvíen el sentido profundo de la jornada”.