El secretario de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores, el obispo colombiano Luis Manuel Alí Herrera, ha reconocido que las víctimas de abusos por parte del clero se quejan de “falta de celeridad”. Así lo ha asegurado a Cristina Cabrejas en una entrevista a EFE en la que asegura, además, que se siguen de cerca casos como los del obispo de Cádiz, Rafael Zornoza, para conocer las fallas que hubo en el proceso.
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La Comisión que instituyó el papa Francisco en 2014 acaba de presentar su segundo informe anual sobre la actuación de la Iglesia Católica en la protección de menores, basado en la información que recaban de las conferencias episcopales y en los testimonios de las víctimas que han escuchado.
En este sentido, Alí asegura que se ha avanzando en la “inclusión de las víctimas” y en su escucha sobre qué “debe hacerse en la Iglesia, en todo lo que es la prevención y la reparación”. Sin embargo, este segundo informe se vuelve a constatar “que todos estos esfuerzos de prevención en la Iglesia todavía son procesos que no son sistémicos, que no son uniformes, hay unas iglesias locales que llevan años de experiencia, otras están comenzando y otras todavía se resisten”.
“Esto nos invita a trabajar cada vez más para que la prevención, para que la tutela realmente tenga un puesto privilegiado en todas las agendas evangelizadoras de las iglesias locales”, afirma. “A veces constatamos que en algunas regiones esto sigue siendo como un tema de segundo nivel y no una prioridad”.
“Todavía falta toda esta atención a las víctimas”, ha lamentado Alí. “Una atención empática, una atención que amplíe todo ese proceso de que la víctima se sienta realmente acogida en los procesos de prevención y en su propia reparación integral”.
Responder a la herida
Asimismo, ha subrayado que, en algunas diócesis, “todavía falta afinar todos esos procesos de recepción de denuncias” y considera que haría falta que trabajen entre ellas porque “hay diócesis que están haciendo un trabajo muy interesante, pero otras que todavía les falta mucho”.
Aunque prefiere no entrar en detalles, ante la noticia de la investigación del obispo de Cádiz por abuso a un menor en los años 90 cuando dirigía el Seminario de Getafe (Madrid) ha explicado que este tipo de casos se siguen “con mucha atención porque lo que interesa es saber dónde hubo alguna falla sistémica, dónde hubo alguna falla en los procesos”, porque “una de las quejas también que hemos recibido de las víctimas, es la falta de celeridad”.
“Hay veces en que los procesos se hacen, pero con tiempos que no responden a la urgencia de una herida, a la urgencia de un dolor. Porque las lágrimas no esperan y por eso es necesario atención“, ha aseverado Alí, destacando la necesidad de mejorar los procesos en agilidad, transparencia y comunicación.
El compromiso de León XIV
Respecto a la situación en Latinoamérica, reconoce que por el momento faltan datos, ya que la información que reciben se hace durante la visitas ‘ad limina’, la que hacen las conferencias episcopales de los países cada 5 años al papa. En 2025 no ha habido muchas, pero en 2026 se espera que los obispos de 14 países visiten a León XIV: entonces se podrá hacer una buena panorámica en el próximo informe.
Sobre el nuevo pontífice, este obispo colombiano asegura que León XIV, “con una formación canónica y una sensibilidad por todo su trabajo como superior de los agustinos y luego como prefecto de los obispos, entiende también que es necesario perfeccionar esos procesos jurídicos y en esos procesos canónicos”.
