¿Por qué el Vaticano pensó que el funeral por el cardenal Law era lo correcto?


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Mientras el pasado 21 de diciembre se oficiaba el habitual funeral por un cardenal fallecido en la Basílica de San Pedro, esta vez por el alma de Bernard Law (1931-2017), muchos norteamericanos se preguntaban: ¿Por qué? ¿Es que no lo entienden? Se decían los americanos, quienes ven la idea del papa rezando en el funeral como un signo público de respeto hacia un hombre que se convirtió en el rostro de los escándalos de abuso sexual a menores en la Iglesia.

Por no hablar de que el celebrante, el cardenal italiano Angelo Sodano, como cabeza del colegio cardenalicio, también tiene un pasado oscuro en lo que se refiere a escándalos de abuso en la Iglesia. Entre otras cosas, Sodano fue el padrino del Padre Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, cuyos abusos sexuales y conducta impropia fueron reconocidos por su propia orden tras la condena del Vaticano.

Cardenal Bernard Law, arzobispo emérito de Boston Abusos

Sin pretender ser juez de la situación, he aquí cuatro cuestiones para pensar sobre la despedida del Vaticano a Law.

No se trató de un funeral rutinario

Primero, aunque el funeral fuera rutinario, realmente no lo es. Cuando un cardenal conocido muere, los tributos salen a borbotones en los medios oficiales, como en L’Osservatore Romano y el Avvenire. Y generalmente, figuras de renombre de la Iglesia aparecen en televisión para aplaudir la vida y legado del cardenal, haciendo hincapié en lo buen servidor de la Iglesia que fue.

No ha habido nada de esto esta vez, lo que significa que el Vaticano entiende que este no es cualquier cardenal, y que muestras públicas de afecto serían ofensivas no solo para las víctimas, sino para todos los afectados por los escándalos de los abusos. También llamó la atención que la asistencia fuera inusualmente reducida, aunque fuera en la Basílica, con los ujieres guardando las sillas que habían sido dispuestas para una mayor afluencia.

Las relaciones bilaterales Estados Unidos-Santa Sede

Segundo: sin embargo, y quizá tan importante, es este hecho: a muchos en el Vaticano no les gusta que los americanos les digan lo que tienen que hacer. Sí, los críticos vaticanos son conscientes de que las contribuciones económicas de los católicos americanos -tanto individuos como organizaciones- son esenciales para las finanzas y también son conscientes de que las buenas relaciones con Estados Unidos son esenciales para que el Vaticano pueda tener un papel constructivo en el escenario global.

Al mismo tiempo, muchos de los no-americanos en el Vaticano, se irritan por lo que ven como un aislamiento ocasional, es decir, una incapacidad de comprender que la manera en la que nosotros vemos las cosas no siempre es como lo ve el mundo, y que la manera en la que nosotros hacemos las cosas no es automáticamente la mejor estrategia para todos.

Diciembre 2017 funeral del cardenal Bernard Law, arzobispo emérito de Boston abusos Iglesia

Como resultado, mucha gente disfruta o bien desafiando orgullosamente las expectativas americanas, o bien no siguiendo el guion que puede dictarse de acuerdo con las sensibilidades americanas. En este caso, sin embargo, muchos críticos dirían que no eran las amplias sensibilidades americanas las que estaban en juego, sino los supervivientes de los abusos sexuales de cualquier parte -americanos o no-.

Un cardenal es un cardenal

Tercero, por supuesto, está el hecho de que haya hecho lo que haya hecho, Law era un cardenal de la Iglesia católica y desde el punto de vista del Vaticano, tiene derecho al mismo funeral que el resto.

Desde el punto de vista del largo plazo, Law no es el primer cardenal en la historia de la Iglesia en tomar decisiones discutibles o verse envuelto en conductas incluso inmorales, y un funeral no se entiende aquí como una forma de absolución de estas fechorías. Es más como una despedida final, colocando al individuo frente a Dios, quien será el juez final.

Finalmente, está la cuestión de lo que Francisco asumía al pronunciar las oraciones prescritas para la última despedida de Law. Fundamentalmente, Francisco es un “papa de misericordia”. Su lema como papa, el mismo que tenía como arzobispo de Buenos Aires, es ‘miserando atque aligendo’ (Lo miró con misericordia y lo eligió).

Diciembre 2017 funeral del cardenal Bernard Law, arzobispo emérito de Boston abusos Iglesia

Este es un papa que cree en el perdón, la misericordia y la ternura de Dios incluso hacia los más grandes pecadores. Por ello, Francisco sin duda entendió el funeral como un acto de misericordia, independientemente del juicio personal que tenga sobre Law y el historial de escándalos que tuviera.

Por todas estas razones, la celebración del funeral era lo correcto para mucha gente, minimizándolo lo más posible, y reconociendo que no era cualquier cardenal el que estaba frente al veredicto final de Dios.