El funeral por las víctimas del accidente ferroviario de Urda será el próximo martes 10 de noviembre, a las 19:00 horas, en la catedral de Toledo. El arzobispo y primado de España, Francisco Cerro Chaves, presidirá la misa. Él mismo lo había avanzado hoy en la rueda de prensa con motivo de la presentación del Día de la Iglesia diocesana. Aunque la realidad es que se refirió al día 12, pero horas después la Oficina de Información de la diócesis confirmaba que sería el martes por “razones de agenda”.
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Acompañará a Cerro el obispo auxiliar y secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Francisco César García Magán; y el presidente de los obispos y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello. Además, se unirán el resto de obispos de la provincia eclesiástica: el obispo de Cuenca, José María Yanguas; el obispo de Guadalajara, Julián Ruiz Martorell; el obispo de Ciudad Real, Abilio Martínez Varea; el obispo de Albacete, Ángel Román, y “muchos obispos de España”, ha compartido el prelado.
Cerro ha invitado a todos los españoles a pedir por las víctimas del accidente y rezar por sus familiares, “a quienes seguimos llevando en el corazón”.
La Casa del Buen Pastor, alojamiento de los familiares de los fallecidos del accidente. Foto: EFE
Este será el segundo funeral, más en clave institucional, después de que el pasado sábado 31 de octubre Cerro presidiera una misa en la parroquia de San Juan Bautista, ante la imagen del Cristo de la Vera Cruz de Urda. “A toda la sociedad le pedimos que no olvide esta tragedia y que no vuelva a repetirse, que no vuelvan a repetirse estas tragedias. Que aprendamos a cuidar más la vida”, concluyó la homilía.
69 fallecidos en el accidente
La colisión de los dos trenes de alta velocidad el pasado 28 de octubre se ha cobrado 69 vidas solo diez meses después del accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), que dejó 46 muertos.
La Iglesia ha abrazado, desde el primer momento, el dolor de las víctimas, saliendo en tromba a rezar por los fallecidos, los heridos y sus familias. Pero también pasando a la acción, porque los sacerdotes de la zona se desplazaron rápidamente al lugar del accidente para trabajar mano a mano con los equipos de rescate, como ha sido el caso de los párrocos de Los Yébenes y Urda.
