La Casa del Buen Pastor de Toledo: epicentro del duelo… con las misas llenas

  • La Archidiócesis ha abierto de par en par la residencia a las familias de los fallecidos, con más de un centenar de alojados
  • No solo se les ha acompañado psicológicamente, sino que han recibido una atención espiritual permanente

La Casa del Buen Pastor, alojamiento de los familiares de los fallecidos del accidente. Foto: Efe
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Fue un ofrecimiento inmediato de la Iglesia, y una propuesta cogida al vuelo por los poderes públicos. Pocos minutos después del letal accidente ferroviario de Urda, el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, ofreció todos los recursos humanos y materiales de la diócesis para atender a las víctimas y a sus familiares. No se trataba de un ofrecimiento genérico. Se concretó tanto en el desplazamiento de sacerdotes a la zona cero de la tragedia como en la atención a los heridos por parte de los psicólogos de Cáritas. Pero la archidiócesis puso a disposición algo más: la Casa del Buen Pastor, una residencia de espiritualidad de referencia para la región donde se celebran encuentros, formaciones, retiros, ejercicios espirituales…



La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha no lo dudó. Optaron porque la casa se convirtiera en el refugio para los familiares de las 69 víctimas mortales durante los días posteriores al siniestro en los que unos y otros tenían que esperar al fatídico trance de la identificación de cada uno de cuerpos por parte de los forenses.

Espacio acogedor

La Casa del Buen Pastor no es un hotel con las correspondientes comodidades, pero el recinto sí ofrecía y ofrece desde la sencillez, un espacio más acogedor y un mayor aislamiento y recogimiento para permitir vivir el duelo con mayor intimidad. Han llegado a estar más de un centenar de familiares alojados, aunque en las instalaciones han llegado a estar más de trescientas personas vinculadas a las víctimas. 

La Casa del Buen Pastor, alojamiento de los familiares de los fallecidos del accidente. Foto: Efe

La Casa del Buen Pastor, alojamiento de los familiares de los fallecidos del accidente. Foto: Efe este viernes en Toledo para analizar el accidente ferroviario de Urda. EFE/ Ángeles Visdómine

La Guardia Civil trasladó allí el dispositivo de atención a familiares, en coordinación con los servicios de emergencia. En las diferente salas, se habilitaron espacios para facilitar información y acompañamiento a las familias, recoger las muestras de ADN para colaborar con los procedimientos de identificación. A ellos se han sumado una treintena de profesionales en atención psicológica de Renfe, Iryo, el Instituto de Medicina Legal, Cruz Roja, el Colegio de Trabajadores Sociales y Cáritas, así como un equipo sanitario del SESCAM, el servicio público sanitario de Castilla-La Mancha.

Además, junto a la necesaria ayuda psicológica, la Casa del Buen Pastor también ha ofrecido apoyo espiritual. Y quienes estos días han estado en el lugar, aseguran que no ha sido anecdótica.

Sin rechazo alguno

En el funeral celebrado el pasado sábado en la localidad de Urda, el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, destacó que “las misas que hemos celebrado en la capilla del Buen Pastor han estado siempre llenas de familiares”. “No he visto a nadie en estos días que, cuando nos hemos acercado, no nos lo haya rechazado”, añadía.

La Casa del Buen Pastor, alojamiento de los familiares de los fallecidos del accidente. Foto: Efe

La Casa del Buen Pastor, alojamiento de los familiares de los fallecidos del accidente. Foto: Efe

Cerro explicaba que él mismo se ha sentado con las familias “en los jardines de la Casa del Buen Pastor, escuchando durante largos ratos”. Y, junto a él, “tantos sacerdotes que han sido un testimonio y un ejemplo, de noche y de día. Han realizado una labor fantástica en nuestra casa de ejercicios, acogiendo, ayudando y sirviendo espiritual y materialmente a todos”.  Entre ellos, también se hizo presente el obispo auxiliar y secretario general de la Conferencia Episcopal, César García Magán, que presidió una Hora Santa en la noche del pasado viernes.

La Casa del Buen Pastor, alojamiento de los familiares de los fallecidos del accidente. Foto: Efe

La Casa del Buen Pastor, alojamiento de los familiares de los fallecidos del accidente. Foto: Efe este viernes en Toledo para analizar el accidente ferroviario de Urda. EFE/ Ángeles Visdómine

En su homilía el arzobispo comentó que “los familiares que están en la Casa del Buen Pastor saben que pueden estar ahí el tiempo que necesiten”.

Un gesto de cariño

Lo cierto es que desde el sábado, la mayoría de las familias han ido abandonando ya la residencia, una vez que se les han entregado los cuerpos de sus seres queridos para darles sepultura en sus lugares de origen.

“Nos hemos volcado para ayudarlos”, sostiene Marta Gómez Aguado, directora de la Casa del Buen Pastor. “A veces no te atreves casi ni a mirarlos, no sé si por cobardía o por prudencia… Pero ellos te buscan con la mirada, o un gesto, y ya está”, señala sobre esa primera toma de contacto a la hora de acercarse para abrazar su sufrimiento. En cualquier caso, asegura que “nos han dado un ejemplo de serenidad y de paciencia”.

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TOLEDO, 31/10/2026.- Vista de la casa sacerdotal de Toledo donde se encuentran los familiares a la espera de noticias por el accidente de tren en Toledo. Un total de 34 personas están ingresadas a primera hora de este sábado en cuatro hospitales de Castilla-La Mancha por el accidente ferroviario de Urda (Toledo), que ha dejado, hasta el momento, 69 víctimas mortales. EFE/Ángeles Visdómine

Los Reyes Felipe VI y Letizia también acudieron a la residencia para abrazar a las familias. “Fueron muy delicados con ellos, muy prudentes y vinieron a mostrar su apoyo también a todos los efectivos que han estado aquí trabajando”, recuerda la directora de la Casa del Buen Pastor.

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