Investidos de su ministerio, inspirados en Jesucristo Buen Pastor, han denunciado una vez más la crisis social que afecta a la nación suramericana
Obispos venezolanos en rueda de prensa. Foto: CEV
Al cierre de su 126.ª asamblea general ordinaria, los obispos venezolanos ven en unas eventuales elecciones una válvula de escape a la grave crisis que afecta al país, pese a la Venezuela que pinta Donald Trump, presidente de Estados Unidos, tras la incursión militar del 3 de enero.
El mensaje de los prelados es continuación de la exhortación del 9 de febrero de este año cuando aseveraron que la Iglesia no puede permanecer indiferente ante el dolor de su pueblo.
Por eso, investidos de su ministerio, inspirados en Jesucristo Buen Pastor, han denunciado una vez más la crisis social que afecta a la nación suramericana.
Aclararon que su mirada no se encierra “en la desesperanza ni en la queja pasiva”, sino que han identificado algunos signos de esperanza como “la liberación de presos políticos, civiles y militares, que debe continuar para que nadie esté detenido por pensar distinto”.
Además han elogiado una mayor apertura a la libertad de expresión, la disminución de las alcabalas a cargo de policías y militares en las que se practicaban extorsiones y la reactivación progresiva de la industria petrolera.
Sin embargo, todavía hay muchas tareas pendientes, “comprobamos que continúa agravándose el clima político del país, marcado por la polarización, la falta de institucionalidad y la restricción de garantías democráticas”.
Los obispos venezolanos consideran que para destrabar los problemas del país se requiere hacer “elecciones libres y transparentes; con un Consejo Nacional Electoral (CNE) imparcial y un Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) independiente, de modo que se garantice el debido proceso, el cese de las inhabilitaciones y el respeto a los derechos políticos de todos los ciudadanos”.
A ello se le suma los problemas de pobreza que se sigue agudizando, la vulneración de derechos humanos y el sufrimiento de los venezolanos tanto dentro como fuera del país debido a la violencia, la lentitud procesal con presos políticos, civiles y militares.
También han denunciado las condiciones precarias del sistema educativo, que “atraviesa una trágica y profunda crisis estructural, marcada por paupérrimos sueldos devengados por los docentes, infraestructura escolar sin servicios básicos y alta deserción”.
Advirtieron que debilitar la educación es “hipotecar el futuro de las nuevas generaciones y truncar la refundación ética y democrática de la nación”, por lo que han encomiado “el esfuerzo heroico” de muchos educadores que se mantienen en ejercicio por “su altísima vocación”.
#23Oct | La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) exigió que se realizaran “elecciones libres y transparentes” en Venezuela, con un “Consejo Nacional Electoral (CNE) imparcial y un Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) independiente”.
“El país requiere la realización de elecciones libres y transparentes con un Consejo Nacional Electoral (CNE) imparcial y un Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) independiente, de modo que se garantice el debido proceso, el cese de las inhabilitaciones y el respeto a los derechos políticos”, dice la exhortación pastoral de la CEV, leída por el arzobispo de Mérida, Helizandro Terán, en la clausura de su CXXVI Asamblea Ordinaria.
En el documento, los obispos señalan que han comprobado cómo “continúa agravándose el clima político” del país, “marcado por la polarización, la falta de institucionalidad y la restricción de garantías democráticas”, por lo que llamaron a los líderes a superar estas dinámicas y a comprometerse con un acuerdo nacional por el perdón, la reconciliación y la justicia.
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— El Diario (@eldiario) October 23, 2026