“No es simplemente un logro político, sino una responsabilidad”, obispos brasileños tras el triunfo de Lula da Silva

El reelecto Lula ha prometido acabar con los problemas, como el de seguridad y crisis fiscal, con los que no ha podido en tres periodos anteriores como presidente. Sin embargo, para la Iglesia su propuesta era más afín a la doctrina social

Lula da Silva, reelecto
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Lula da Silva se impuso con 64.256.232 votos en las urnas, unos 3.58 puntos porcentuales, lo que equivale a una diferencia exacta de 4.430.191 votos sobre su rival, Flávio Nantes Bolsonaro, quien no reconoció el resultado y ha prometido impugnar tras denunciar irregularidades en el proceso como la extensión del cierre de mesas por dos horas más.



El reelecto Lula ha prometido acabar con los problemas, como el de seguridad y crisis fiscal, con los que no ha podido en tres periodos en los que ha sido presidente. Sin embargo, para la Iglesia brasileña sus propuestas estaban más acordes a la doctrina social de la Iglesia.

En la carrera por este cuarto mandato, Lula y Bolsonaro sostuvieron fuertes choques. Aquí el Episcopado estuvo mediando para que la gente votara por la opción que velara por el bien común.

No es un logro político

En su primer comunicado – sin mencionar a Lula – los obispos han felicitado a todos los funcionarios elegidos, pues en estos comicios, por ser generales, se han elegido también a gobernadores y parlamentarios.

Valoraron la importancia de la participación popular y las instituciones democráticas para la vida de la nación, y reiteraron que “el voto expresa la confianza que los ciudadanos depositan en quienes reciben la misión de representarlos y servir al interés público”.

Asimismo recordaron que esta elección “no es simplemente un logro político”, sino el compromiso por quienes han confiado en sus propuestas, “es una responsabilidad ante todo el pueblo brasileño”.

Recordaron que “Brasil sigue enfrentando desafíos que exigen una responsabilidad compartida: superar la pobreza y el hambre, reducir las desigualdades, promover el trabajo decente, el acceso a la salud, la educación y la vivienda”.

A este listado de peticiones sumaron proteger a las familias, la seguridad pública, cuidar nuestra casa común y la defensa incondicional de la vida y la dignidad humana, desde la concepción hasta su fin natural.

“La pluralidad de ideas, inherente a la democracia, no debe impedir la búsqueda de convergencias en torno a lo esencial para la vida y la dignidad del pueblo brasileño”, finalizaron.

Lula da Silva

Lula da Silva, celebra en las calles. Foto: EFE

 

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