América

Obispos brasileños a Lula da Silva: “Queda una tarea por delante, cuidar la unidad del país”

| 27/10/2026 - 12:00

También han pedido al reelecto presidente aplicar políticas públicas que aborden problemas estructurales con “seriedad, continuidad y responsabilidad, preservando los logros democráticos”





Tras la reelección de Lula da Silva por cuarta vez como presidente de Brasil este 25 de octubre, los obispos han remitido un mensaje al líder brasileño y a su fórmula vicepresidencial, Geraldo Alckmin.



Junto con su felicitación, recordaron que las elecciones ya pasaron, pero “aún nos queda una tarea por delante que va más allá de los resultados electorales: cuidar la unidad del país y reconstruir los caminos del diálogo, la confianza y la convivencia fraterna entre los brasileños”.

Es que este último proceso electoral ha dejado en evidencia el clima de polarización que vive el gigante suramericano, permeando a la sociedad brasileña, por lo que esta no debería determinar el próximo periodo de gobierno.

Por eso, los prelados han pedido a Lula que este cuarto mandato “se caracterice por la sabiduría, el espíritu de servicio y el compromiso con el bien común, fundamento de toda auténtica responsabilidad política”.

Recordaron que el resultado electoral ha expresado “la decisión democrática del pueblo brasileño y renuevan la responsabilidad encomendada a ambos para guiar el destino de la nación”.

Seriedad y responsabilidad

El Episcopado destacó también que el desarrollo no puede medirse solo por indicadores económico, sino por “su capacidad para garantizar condiciones de vida dignas para quienes permanecen al margen de las oportunidades y los derechos fundamentales”.

Reiteraron la importancia de seguir fortaleciendo las instituciones democráticas, respetar la Constitución Federal, promover la paz social y combatir la corrupción y todas las formas de violencia.

“El país necesita políticas públicas que aborden sus problemas estructurales con seriedad, continuidad y responsabilidad, preservando los logros democráticos y promoviendo la participación de la sociedad en la construcción de soluciones”, indicaron.

Además han dejado tendido el puente para mantener un diálogo institucional constructivo y de colaborar en iniciativas encaminadas a la defensa de la vida y la dignidad del ser humano, el bien común, especialmente en la promoción de la justicia, la fraternidad, la solidaridad y la paz.

“Esta voluntad nace de la fidelidad a la misión de la Iglesia y de su responsabilidad de contribuir, con libertad y espíritu de servicio, a la construcción de una sociedad más justa y fraterna”, finalizaron.

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