El Papa recibe en el Aula Pablo VI a los participantes del Congreso Internacional sobre la Pastoral Escolar y Universitaria
León XIV, con los participantes del Congreso Internacional sobre la Pastoral Escolar y Universitaria. Foto: Vatican News
León XIV quiere que los colegios y las universidades católicas sean “ante todo, un hogar, un lugar familiar donde uno se sienta acogido”. Es la reflexión que compartió esta mañana en el Aula Pablo VI del Vaticano ante los participantes en el Congreso Internacional sobre la Pastoral Escolar y Universitaria.
Organizado por el Dicasterio para la Cultura y la Educación, el Papa invitó a la comunidad educativa a que “sepa responder al deseo que cada persona lleva dentro de sí y recorrer juntos un camino humano y cristiano”.
Robert Prevost hizo suyas las situaciones de “malestar existencial” que sufren hoy los jóvenes en el contexto de “familias heridas, soledades digitales, sentimientos de insuficiencia o miedo ante un futuro que se presenta incierto”. “Muchos recorren los pasillos de nuestros centros educativos y universidades y quizá se sienten anónimos”, dejó caer.
“Vivimos en una cultura del rendimiento que nos compara continuamente y nos clasifica de una manera a veces despiadada”, criticó el Papa agustino sobre “una meritocracia mal entendida” que “acaba por no respetar a las personas”.
Para el Papa, el primer anuncio del Evangelio no pasa por un mensaje explícito sobre el cristianismo, sino “por un estilo de acogida: alguien que te mira a los ojos, que recuerda tu nombre, que advierte tu ausencia y que se alegra de tu regreso”.
A la par, reivindicó la vocación de la escuela y la universidad como “búsqueda de la verdad”, lo que implica estar a la escucha de las preguntas de los jóvenes. Ese ha de ser el punto de partida para que “experimenten la belleza del encuentro con Cristo, la fecundidad de la sinergia entre fe y razón, entre el saber de la fe y los distintos saberes”.
Más allá de la transmisión de contenidos, el Pontífice se adentró en cómo ha de ser la pastoral, centrada en “acompañar la lenta germinación del pensamiento, a enseñar a discernir y a buscar con perseverancia”.
“La pastoral escolar y universitaria será tanto más fecunda cuanto más se centre en la educación del corazón”, sentenció. Para el Papa, hay que “educar el corazón para la compasión, la gratitud y la capacidad de dejarse conmover por el dolor de los demás; educarlo para la alabanza y el deseo de Dios”.
León XIV, con los participantes del Congreso Internacional sobre la Pastoral Escolar y Universitaria. Foto: Vatican News
La meta del Papa sería formar a los jóvenes para que se conviertan en “protagonistas de una nueva forma de habitar el mundo, constructores de fraternidad y de una sociedad más justa”.
Así, instó a los educadores a forjar un “pacto de confianza” con las nuevas generaciones, al estilo de Jesús con sus discípulos. Frente a ello, alertó de los “falsos maestros y mensajes engañosos” que “prometen responder rápidamente a las preguntas de los jóvenes”.