El obispo de Choluteca, Teodoro Gómez, muere en Madrid cuando se dirigía junto con otros obispos, a la visita ‘ad limina’, a efectuarse los primeros días de octubre en Roma
Obispo Teodoro Gómez. Foto: Diócesis de Choluteca - Honduras
El vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Honduras y obispo de Choluteca, Teodoro Gómez, murió repentinamente -a sus 63 años- el 28 de septiembre en Madrid, cuando se dirigía junto con otros obispos, a la visita ‘ad limina’, a efectuarse los primeros días de octubre en Roma.
La Diócesis de Choluteca lamentó el fallecimiento del V obispo de esa Iglesia particular: “Confiados en la misericordia de Dios y en la promesa de la resurrección, elevamos nuestra oración por el eterno descanso de quien ha servido a esta Iglesia con entrega, fe y espíritu pastoral”.
Continuó: “nos unimos en oración junto a sus familiares, sacerdotes, diáconos, religiosas, seminaristas, agentes de pastoral y a todo el pueblo de Dios que peregrina en nuestra diócesis”.
Hizo un llamado a “la comunidad diocesana a permanecer unida en la oración y a participar en las celebraciones que se anunciarán oportunamente para encomendar el alma de nuestro querido obispo a la misericordia de Dios”.
La Iglesia en Honduras publicó notas de duelo por la muerte del obispo Teodoro Gómez: la Arquidiócesis de Tegucigalpa difundió condolencias de parte de su arzobispo y presidente del episcopado hondureño, José Vicente Nácher, así como del arzobispo emérito de Tegucigalpa, el cardenal Óscar Rodríguez Maradiaga.
Se unieron en oración por el descanso eterno de “monseñor Teodoro, quien sirvió con fidelidad como obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Tegucigalpa y obispo de la Diócesis de Choluteca”.
Entre los cargos desempeñados por el obispo Teodoro Gómez estaba el de presidente de la Cáritas Honduras, por lo que Cáritas América Latina y El Caribe también expresó en sus canales de comunicación, su “profundo dolor ante la partida a la Casa del Padre de nuestro hermano monseñor Teodoro Gómez“.