Un sondeo de Verian para ‘La Croix’ y RTL calcula que unos 11,5 millones de personas estarán pendientes del viaje, aunque apenas un 10% menciona razones espirituales
El papa León XIV, en la audiencia general. Foto: EFE
Solo uno de cada cinco franceses tiene previsto seguir la visita de León XIV, que llevará al Papa del 25 al 28 de septiembre a París, Saint-Denis, Lourdes y Metz. En concreto, el 21% de los encuestados asegura que participará directa o indirectamente en el viaje, ya sea asistiendo a alguno de los actos o siguiéndolos a través de televisión, radio, prensa o redes sociales.
Son alrededor de 11,5 millones de personas, según una encuesta realizada por el Instituto Verian para La Croix y RTL entre mayores de 18 años.
Entre ellos, la diferencia es importante según la relación con la Iglesia. Entre los católicos practicantes, el 56% tiene previsto seguir la visita. La cifra baja al 29% entre los católicos no practicantes, al 22% entre quienes pertenecen a otras religiones y al 16% entre las personas que se declaran sin religión.
La primera razón para interesarse por el viaje no es espiritual. Un 27% de los encuestados afirma que quiere seguirlo porque “evoca la historia y la herencia cristiana de Francia”. El dato muestra hasta qué punto la figura del Papa mantiene también una dimensión cultural en un país profundamente secularizado, pero en el que la huella histórica del catolicismo continúa presente.
Un 15% ve además la visita como la posibilidad de vivir “un acontecimiento alegre en un contexto social difícil”, mientras que un 13% reconoce sentir curiosidad por conocer mejor a León XIV, elegido Papa hace apenas dieciséis meses.
Además, la posibilidad de escuchar “un mensaje de paz y fraternidad en un mundo marcado por las divisiones” interesa al 12% de los consultados. Un 10% espera compartir “un momento de unidad colectiva” y una proporción similar señala simplemente el deseo de asistir a “hermosas ceremonias religiosas”.
Las razones estrictamente religiosas quedan bastante más abajo. Solo el 10% de los encuestados las menciona entre sus motivos para seguir la visita, y un 6% considera que el viaje puede ayudarle a “alimentar la búsqueda de sentido y la reflexión religiosa”, mientras que apenas un 4% espera que le permita “profundizar y fortalecer su fe”.
Los datos reflejan, asimismo, la transformación religiosa que Francia lleva experimentando durante las últimas décadas. El número de bautismos infantiles, por ejemplo, ha caído a menos de la mitad desde comienzos de siglo: de 400.327 en el año 2000 a 175.674 en 2024. Sin embargo, la pérdida de práctica religiosa no implica que la figura del Papa haya desaparecido del espacio público francés.
El 48% de los franceses consultados considera al Papa una “autoridad moral”, mientras que un 42% lo identifica como “la voz de los olvidados”. Al mismo tiempo, el 41% asegura que León XIV “no tiene importancia” para ellos, un dato que evidencia también el peso de la secularización en la sociedad francesa.
Del mismo modo, se señala que la paz mundial es el principal asunto sobre el que los franceses esperan escuchar a León XIV. La menciona el 53% de los encuestados. Por detrás aparece la lucha contra la pobreza y la exclusión, señalada por el 32%. Estos dos temas generan incluso más interés entre los católicos no practicantes, las personas sin religión y los seguidores de otras confesiones que entre los propios católicos practicantes.
Mientras, se ha confirmado que Emmanuel Macron no asistirá a ninguna de las misas que León XIV celebrará durante su viaje a Francia. El presidente sí participará en varios de los actos institucionales de la visita y estará presente en Metz durante el encuentro dedicado a Europa.
La decisión supone una diferencia respecto a la visita de Francisco a Marsella en 2023, cuando Macron acudió junto a su esposa a la misa celebrada en el estadio Vélodrome. Su presencia provocó entonces críticas desde la izquierda por una posible vulneración del principio de laicidad, especialmente desde La France Insoumise.
“No iré como católico, iré como presidente de la República Francesa, que es, en efecto, laica. Iré por respeto y cortesía”, explicó entonces Macron, tal como recuerda La Croix, para defender su asistencia.