El Papa preside la audiencia general en la plaza de San Pedro instando a “respetar a los enemigos”
El papa León XIV en la audiencia general. Foto: EFE
El papa León XIV ha presidido hoy la audiencia general de los miércoles en la plaza de San Pedro ante miles de fieles llegados de todo el mundo. En esta ocasión, continuando el ciclo de catequesis sobre la constitución pastoral ‘Gaudium et spes’, ha pedido “evaluar responsablemente los proyectos sociales y políticos actuales, basándonos en los criterios de la dignidad humana y la justicia social”.
“Para alcanzar la perfección a la que nos llama el Señor es necesario el bien común. Esto exige tener en cuenta el respeto de toda persona, promoviendo la vida y rehuyendo a toda forma que atente contra ella; respetar, incluso, a los enemigos o a quienes piensan diferente a nosotros; y respetar la dignidad que cada uno posee, sin discriminar a nadie, lo que se concretiza en la justicia social”, ha dicho el Pontífice.
Proponiendo ahondar en el concepto de “familia humana”, Robert Francis Prevost ha señalado que el Concilio recuerda que Dios “ha querido que los hombres constituyan una sola familia y se traten entre sí con espíritu de hermanos” (GS 24).
“Hoy, que vivimos en una sociedad permeada por el desarrollo tecnológico, que por una parte acorta distancias y derriba barreras, y por otra pone en riesgo las relaciones personales —que pueden volverse cada vez más virtuales—, es preciso reubicar el lugar de la persona humana“, ha aseverado el Papa agustino.
El papa León XIV en la audiencia general. Foto: EFE
En este sentido, el primer Pontífice norteamericano de la historia ha pedido no acostumbrarnos a “delegar en los algoritmos decisiones que corresponden solo a la conciencia humana”. “Hacer que las relaciones sociales tengan sustancia real y profundidad personal es la contribución que la comunidad cristiana se propone ofrecer”, ha agregado.
En su saludo a los peregrinos de lengua española, León XIV ha destacado que, en estos días, muchos países latinoamericanos celebran su fiesta nacional: “Pidamos al Señor que, valorando la identidad de nuestra patria, el Evangelio nos abra la mente y el corazón para reconocer que somos parte de un proyecto divino más grande, que somos parte de la familia humana creada por Dios”.