Vaticano

León XIV entregará al cardenal Czerny la primera medalla de sostenibilidad con su nombre

| 14/09/2026 - 18:35

La Universidad de Villanova reconoce al jesuita por su defensa de los más vulnerables y su compromiso con la justicia social y el cuidado de la creación





El cardenal jesuita Michael Czerny, prefecto emérito del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, será el primer destinatario de la ‘Pope Leo XIV Sustainability Medal’, la nueva medalla creada por la Universidad de Villanova para reconocer el compromiso con el medio ambiente y la justicia social.



El anuncio se ha realizado este lunes 14 de septiembre en el Vaticano, durante una rueda de prensa organizada por la universidad agustina estadounidense en la que estudió el joven Robert Francis Prevost, quien cursó allí Matemáticas y Filosofía antes de entrar en la Orden de San Agustín.

Será el propio León XIV quien entregue la distinción a Czerny el próximo 13 de octubre, durante la primera Conferencia Internacional de Sostenibilidad de Villanova, que se celebrará del 12 al 15 de octubre en el Borgo Laudato si’ de Castel Gandolfo bajo el lema ‘Responder a los gritos de la Tierra y de los pobres’.

“La verdadera sostenibilidad no se refiere solo al medio ambiente”

El presidente de la Universidad de Villanova, el agustino Peter M. Donohue, ha explicado que la institución ha querido vincular la nueva distinción a León XIV por unos valores que, a su juicio, recuerdan que “el grito de los pobres y el de la Tierra no pueden separarse”. Una convicción que conecta, ha señalado, con la enseñanza de Francisco y del actual Pontífice: “El cuidado de la creación y el cuidado de los demás son inseparables”.

Pero Donohue ha insistido en que el debate sobre sostenibilidad va mucho más allá de una cuestión estrictamente ecológica. El deterioro ambiental, la pobreza, la paz, la desigualdad y el sufrimiento humano, ha afirmado, son problemas “imposibles de abordar de manera aislada”.

“Estamos llamados no solo a preocuparnos, sino a actuar”, ha reclamado. De ahí la elección de Czerny como primer premiado. Durante décadas de servicio eclesial, ha subrayado Donohue, el jesuita “ha defendido los derechos de las personas más vulnerables, acompañado a quienes viven en los márgenes y animado a la Iglesia a comprometerse con la doctrina social”.

Su trayectoria, ha añadido, recuerda que “la verdadera sostenibilidad no se refiere solo al medio ambiente”, sino también “a las comunidades, a quienes sufren, a la dignidad de cada persona y a la construcción de un futuro que podamos compartir”.

“Somos nosotros quienes construimos el mundo”

Por su parte, Czerny ha reconocido que las nuevas generaciones tendrán que afrontar “interrogantes muy serios sobre el futuro” y ha pedido a quienes las forman el “coraje de ofrecer una educación” capaz de asumir la amplitud de los desafíos actuales.

“Hasta hace no mucho tiempo pensábamos que el mundo simplemente era como era porque Dios lo había creado así”, ha reflexionado. “Solo de manera relativamente reciente, en la historia de la humanidad y en la vida de la Iglesia, hemos comprendido que somos responsables”, ha aseverado. “Somos responsables del mundo, no solo de cuidarlo, sino realmente de construirlo. Somos nosotros los constructores”, ha afirmado.

No se trata únicamente, ha advertido Czerny, de responsabilidad ecológica. Hoy implica también responder ante el desarrollo de la inteligencia artificial y asumir una “responsabilidad política” que resulta especialmente urgente “precisamente cuando ejercerla se hace cada vez más difícil”.

El jesuita Michael Czerny. Foto: Vatican Media

Del aula a quienes están “en primera línea”

Según ha explicado Manuela Priesemuth-Payan, directora de la Facultad de Ética y Responsabilidad Social de la Villanova School of Business, el encuentro reunirá cada dos años a investigadores, expertos y líderes internacionales para abordar conjuntamente sostenibilidad ambiental, ética, justicia social, desarrollo humano, empresa y economía, tecnología y políticas públicas.

“Queremos crear oportunidades para que la investigación académica pueda confrontarse directamente con las personas que trabajan en primera línea y en las comunidades y territorios más implicados y afectados por estas problemáticas”, ha afirmado. Por eso, la organización quiere reservar un espacio destacado a investigadores y activistas del Sur global y a quienes trabajan directamente sobre el terreno.

El programa combinará sesiones plenarias, mesas redondas, presentación de investigaciones y conversaciones entre participantes con un objetivo concreto: “explorar soluciones concretas y acciones que puedan llevarse a la práctica”.

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