El sacerdote Roger J. Landry, director de las Obras Misionales Pontificias (OMP) en Estados Unidos desde 2024, ha sido suspendido del ministerio sacerdotal mientras concluye una investigación en su contra.
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Así lo ha indicado en un comunicado la Diócesis de Fall Fiver, en Massachusetts, donde está incardinado (aunque salió de allí en 2015 para desempeñar “diversas funciones especiales”). Eso sí, la apertura del caso ha sido en la Arquidiócesis de Nueva York, donde lleva a cabo su tarea de coordinación en la agencia misionera.
Violaciones de los Códigos de Conducta para Sacerdotes
Como detalla su Iglesia local, “ha recibido denuncias contra él por parte de varias personas”, tanto de Fall River como de Nueva York Estas. Y todas ellas incluyen “violaciones de los Códigos de Conducta para Sacerdotes”.
Sobre la naturaleza de las mismas, aunque no se cita, se puede intuir que es de carácter sexual, ya que se acota que “no existen acusaciones que involucren a menores de edad”. Es decir, que no hay abusos contra niños, pero sí hay adultos que denuncian que su conducta es inapropiada.
Tras los datos recogidos en la investigación, en Nueva York y en Fall River, su diócesis “ha determinado que existen pruebas suficientes para restringirle el ejercicio público del ministerio sacerdotal, hasta que se resuelva este asunto”.
Landry ha solicitado una licencia de su cargo en la entidad misionera
También se recoge que el propio Landry “ha solicitado una licencia de su cargo en las Obras Misionales Pontificias”. Algo que se le concede, ya que “goza de la presunción de inocencia mientras continúa la investigación”.
Otro aspecto significativo de la nota es que “se anima a cualquier persona que se haya visto afectada a que comunique sus inquietudes; será tratada con dignidad, respeto y compasión”.
Concretamente, se pide que “se comunique con las autoridades policiales y con Carolyn Shipp, directora diocesana de Entorno Seguro y Asistencia a las Víctimas”, proporcionándose tanto su teléfono como su correo electrónico.
Había sido capellán en la Universidad de Columbia
El padre Landry, como se lee en una nota sobre él que en 2024 publicó la Diócesis de San Antonio, es ciertamente reconocido en Estados Unidos. En Nueva York, antes de ser elegido entonces para dirigir la delegación nacional de las OMP, era capellán en la Universidad de Columbia en Nueva York.
También es más que considerado como “predicador, escritor, director de retiros espirituales y promotor de peregrinaciones”. Además, “trabajó durante siete años con la Santa Sede en las Naciones Unidas y fue nombrado por el papa Francisco en 2016 como misionero de la Misericordia permanente”.
