Cono Sur

La Iglesia argentina pide proteger la dignidad de los menores migrantes

| 11/09/2026 - 16:00

La Comisión de Migrantes e Itinerantes, ante la llamada del papa León XIV, reclama garantizar el acceso fundamental a la salud y la educación





La Comisión Episcopal de Migrantes e Itinerantes (CEMI) del Episcopado argentino emitió un pronunciamiento, alineado con el mensaje del papa León XIV para la 112º Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2026.



En el mensaje ‘Reconocer en cada menor migrante la presencia de Cristo’, informaron que el papa León XIV hizo un fuerte llamado de atención global sobre el cuidado prioritario que requieren los chicos y jóvenes, distinguiéndolos como los actores más vulnerables dentro de los flujos migratorios actuales.

Entre las principales debilidades señaladas se encuentran: la pérdida trágica de padres, hermanos y amigos; el verse expuestos a escenarios de violencia indescriptible; el soportar prolongados períodos de separación familiar; el desgaste de afrontar trayectos migratorios complejos junto a sus progenitores; y la dramática realidad que sufren aquellos menores que terminan separados de sus padres a causa de los procesos de repatriación.

El próximo 27 de septiembre, la Iglesia celebrará la 112º Jornada Mundial del el Migrante y del Refugiado

Reconocer el valor humano

Ante esta cruda realidad, la CEMI se plantea un cuestionamiento directo sobre el rol y la respuesta que tanto la Iglesia como la sociedad civil, están ofreciendo colectivamente. E indicaron los puntos mencionados por el Papa en el mensaje de la Jornada Mundial, bajo el lema: “Incluso uno solo de estos pequeños”, inspirado en el versículo del Evangelio de Mateo (Mt 18,5)

  • Invita a mirar, a abrir los ojos y el corazón, para reconocer en aquellos niños, niñas y adolescentes, sus historias, miedos, sueños y proyectos de vida. Esta mirada nos conduce necesariamente a sus derechos que garantizan la vida, la educación y la salud en todas sus dimensiones. “Resulta inhumano ignorar las dificultades que enfrentan las personas migrantes, especialmente los más pequeños, en el acceso a la salud, derecho fundamental que no puede ser negado”, advirtieron.
  • Advierte sobre la tentación bienintencionada de reducir el fenómeno a meros números y herramientas estadísticas de análisis, e invita a avanzar hacia un reconocimiento pleno de la dignidad de cada menor, apelando directamente a la conciencia colectiva para no permanecer indiferentes ante su dolor.
  • Llama a buscar el bien común, viviendo de manera eclesial la hospitalidad como una práctica constante, y tomando conciencia de la soledad, el aislamiento y el rechazo que muchas veces sufren las personas migrantes. Estas situaciones se ven reflejadas en ciertas políticas de control y gestión migratoria, que apelando al cuidado y la prevención, pueden derivar en prácticas de exclusión y vulneración de derechos. Recordaron que el Papa indicó que: “la vulnerabilidad de los más pequeños no conoce fronteras confesionales y nos une en una responsabilidad humanitaria y espiritual compartida”.
  • En el ámbito de las responsabilidades civiles, el Pontífice señaló que, que tanto las instituciones públicas como las privadas, tienen la obligación legal y moral de situar la protección y la dignidad de cada niño y adolescente en el centro de su accionar. Es indispensable movilizar todos los recursos para garantizar la defensa y salvaguarda plena e inmediata de sus derechos. Solo mediante este compromiso institucional será viable brindar una acogida fraterna, y oportunidades reales de integración social para quienes se ven obligados a abandonar sus países de origen.

La Comisión de Migrantes e Itinerantes ratifica su total adhesión a las directrices y palabras expresadas por el Papa. Asimismo, reafirmó su compromiso absoluto de trabajar activamente por la dignidad de los menores migrantes.

Para concluir, convocaron a la unidad de acción y criterios con todas aquellas organizaciones, sectores y particulares que persiguen este mismo fin humanitario.

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