Cuatro años después, Joseph Zen sigue librando la misma batalla ante los tribunales de Hong Kong. El Tribunal de Apelación ha rechazado el recurso del cardenal de 94 años y de otros cuatro antiguos responsables del Fondo de Ayuda Humanitaria 612, confirmando así la condena que recibieron en 2022 por no haber registrado correctamente la organización que prestó apoyo económico y jurídico a los manifestantes prodemocráticos.
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La multa es pequeña: 4.000 dólares hongkoneses, menos de 500 euros. Sin embargo, Zen y los otros acusados sostienen desde el comienzo del proceso que el Fondo 612 no era jurídicamente una asociación, sino un fideicomiso, y que obligarlo a registrarse como tal abre la puerta a una interpretación extraordinariamente amplia de qué grupos de ciudadanos deben someterse al control administrativo de las autoridades.
El Tribunal de Apelación no lo ha visto así. Sus tres jueces han considerado que el fondo era algo más que “una simple suma de dinero en fideicomiso” y que sus responsables actuaban, en la práctica, como un órgano de gestión que recaudaba y distribuía las donaciones. Los acusados ya han anunciado que acudirán al Tribunal de Última Instancia, la máxima autoridad judicial de Hong Kong.
Un fondo nacido de las protestas de 2019
El caso comienza con las enormes manifestaciones que sacudieron Hong Kong en 2019. Las protestas comenzaron como respuesta al proyecto de ley que habría permitido extraditar sospechosos desde la antigua colonia británica hasta la China continental. Aunque finalmente la propuesta fue retirada, las movilizaciones evolucionaron hacia un movimiento mucho más amplio en defensa de las libertades democráticas.
En ese contexto nació, en junio de 2019, el 612 Humanitarian Relief Fund, cuya misión era sufragar gastos jurídicos y médicos de manifestantes detenidos o heridos. Zen, que durante décadas ha sido una de las voces católicas más incómodas para Pekín, fue elegido como uno de sus fideicomisarios precisamente por el prestigio del que gozaba dentro de la sociedad civil hongkonesa. El fondo dejó de operar en octubre de 2021.
De la “colusión extranjera” a una multa administrativa
La historia judicial comenzó de una manera mucho más grave. En mayo de 2022, Zen fue detenido durante varias horas junto a otros responsables del fondo bajo sospecha de “colusión con fuerzas extranjeras”, uno de los delitos contemplados en la Ley de Seguridad Nacional impuesta por Pekín en Hong Kong en 2020.
La detención de un cardenal de entonces 90 años provocó una inmediata repercusión internacional y llevó incluso a la Santa Sede a expresar públicamente su “preocupación” y asegurar que seguía “muy de cerca” la situación. Sin embargo, aquella acusación mucho más grave no acabó formando parte del proceso por el que finalmente fue condenado.
El caso terminó trasladándose al terreno administrativo: Zen, la abogada Margaret Ng, la cantante Denise Ho, el profesor Hui Po-keung y la exdiputada Cyd Ho fueron juzgados por no haber registrado el Fondo 612 conforme a la Ordenanza de Sociedades. En noviembre de 2022 fueron declarados culpables y multados.

